miércoles, 17 de febrero de 2016

CONFERENCIA SOBRE CAZA DE BRUJAS EN OSLO



Los espero en la bella ciudad de Oslo, Noruega, para disertar sobre mujeres y brujas en la Historia Moderna.
Sees neste uke i Oslo for en interessant debatt om hekser og kvinner i historien.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Los judíos en la Barcelona medieval


El nuevo centro MUHBA El Call, en el corazón de la antigua judería barcelonesa, se puede visitar desde el pasado 11 de marzo, tras años de exhaustivas investigaciones


Los judíos debieron de llegar a Barcino poco después de la fundación de la colonia romana, se debieron de mantener en tiempos de los visigodos y en época carolingia su presencia ya aparece bien documentada. Hacia finales del siglo XI, el barrio del Call ya estaba delimitado y su población agrupada. La comunidad judía de Barcelona fue la más importante y numerosa de Cataluña y de toda la Corona catalanoaragonesa. Algunos miembros de la élite judía ocuparon cargos importantes en la corte, como médicos o administradores, mientras que en la comunidad destacaron algunas personalidades como Hasday Cresques (1340-1411, aproximadamente), considerado el filósofo judío medieval más importante después de Maimónides. El crecimiento de la población configuró un barrio muy denso, con calles estrechas, por lo que en 1257 se creó el Call Menor. Barcelona se convirtió en una de las pocas ciudades de Europa con dos barrios judíos. Fuera de la ciudad, en la montaña de Montjuïc, se emplazó el cementerio judío. La aljama de Barcelona fue asaltada durante la terrible revuelta antijudía de 1391 y sus habitantes fueron asesinados u obligados a convertirse al cristianismo. En 1478 muchos decidieron marcharse cuando fue implantada la nueva Inquisición.


Guías interactivas para explorar el Call barcelonés

Desde 2008, el Museo de Historia de Barcelona (MUHBA) ha divulgado la historia de la comunidad judía barcelonesa en tiempos medievales, precisamente en su centro de El Call, en el corazón de la antigua judería, en un edificio con restos del siglo XIII que fue propiedad de Jucef Bonhiac, un tejedor de velos. En su interior se muestran algunos de los objetos de las excavaciones arqueológicas como lámparas rituales o lápidas funerarias. Desde el pasado 11 de marzo de 2015, y tras años de investigaciones por parte de una docena de especialistas, se puede visitar el nuevo centro MUHBA El Call, que se ha estructurado en tres ámbitos. En el ámbito I, de acceso libre, se explica la topografía del antiguo Call: sus límites, su trama urbana, sus edificios singulares y otros elementos patrimoniales que existen o existían. Para ello se ha dispuesto una guía interactiva en cuatro idiomas (catalán, castellano, inglés y hebreo) que corresponde a la Guia d'Història Urbana Call/BCN, que se puede adquirir en el centro en formato mapa-guía. En el ámbito II, situado en la planta baja, se expone la historia del Call medieval, desde la formación de la comunidad judía, hasta sus agrupación en el barrio del Call, su desaparición en 1391 y la aparición de los conversos. El ámbito III ocupa toda la planta superior y se centra en mostrar el legado cultural del Call de Barcelona, a través de los tres principales eruditos que lo habitaron: Abraham bar Hiyya, Salomón ben Adret y Hasday Cresques. Por último, del 26 de marzo al 5 de julio de 2015, tendrá lugar la exposición Hagadás Barcelona. El esplendor judío del gótico catalán.

Fuente: National Geographic España

jueves, 20 de noviembre de 2014

Como en el medioevo, supuesta bruja fue quemada viva en Paraguay

Miembros de la etnia Mbya Guaraní hirieron ataron a un palo e hirieron con flechas de madera a Adolfina Ocampos, una indígena de 45 años.

Luego de esa brutal agresión, Ocampos, que seguía con vida, fue introducida en una fosa en la que los miembros de esa comunidad tenían una fogata de leña.

Los hechos ocurrieron luego de que la semana pasada el cacique de la comunidad indígena Tahehyí, ubicada al norte de la capital paraguaya, condenara a Ocampos a morir, acusada de practicar brujería.
Luego del homicidio, 9 hombres de esa comunidad fueron detenidos y acusados por la fiscal Fany Aguilera de homicidio doloso y privación ilegítima de la libertad, cargos que los acusados aceptaron.


El antropólogo italiano y sacerdote católico José Zanardini dijo que "la trágica muerte de la mujer es un hecho aislado y anormal en la convivencia interna de las 20 etnias que existen en Paraguay".
Zanardini agregó que lleva "cuarenta años trabajando en Paraguay”, pero indicó que no recuerda “un episodio similar de ajusticiamiento por presunta brujería”. Luego añadió: “En general, los indígenas son muy pacíficos y tolerantes".

Por su parte, la agencia estatal de protección de los pueblos originarios emitió un comunicado, en el que aclaran que, aunque los indígenas se rigen "por el derecho consuetudinario, sus actos no pueden violar las garantías constitucionales de respetar la vida y la libertad de las personas".

Fuente: Pulzo.com

martes, 13 de mayo de 2014

Demostrado: Jesús tuvo mujer e hijos, según manuscrito de la Edad Media

El presunto extracto de un evangelio apócrifo en el que Jesús hablaba de su esposa ha sido examinado por todos científicos, que han concluido que tanto el papiro como la tinta concuerdan con la época atribuida al documento, entre los siglos VI y IX.
El papiro podría demostrar que Jesús tuvo familia, mujer e hijos. Algo que la Iglesia ha negado siempre, aunque algunos piensan lo contrario.
Se trata de un hallazgo notable, que sin duda alguna viene a contribuir a alimentar la siempre discutida historia sobre Jesús.
Por supuesto, como era de esperar debido a su relevancia, han sido muchas las reacciones que se han producido en torno a la confirmación de su autenticidad.
Tras las rigurosas pruebas de Carbono-14 e incluso infrarrojos es bastante probable que el evangelio sea auténtico.


El papiro señala que Jesús de Nazaret estuvo casado. El documento fue descubierto hace dos años pero el Vaticano tomó cartas en el asunto y no dudó en decir que era falso.
Para apaciguar a la Iglesia, numerosos investigadores de EE.UU. llegaron a la sencilla conclusión de que el documento en sí no es una falsificación.
Y es que después de todas las investigaciones realizadas, lo que hay de cierto es que papiro tiene mucho más de mil años de antigüedad.
Poco después tras un riguroso estudio espectroscópico de su tinta, la Harvard Divinity School explicó en detalle que el documento fue escrito sin lugar a dudas entre los siglos VI y IX.
Pero eso no es todo. Los investigadores explicaron que el texto no tiene que ser cierto por dos sencillos motivos.
El primero de estos motivos es que el documento fue escrito bastantes años después de la muerte de Jesús de Nazaret.
Otro punto que avala esta teoría de la no veracidad del escrito en el papiro es que tiene un aspecto realmente tosco y aparecen numerosos errores gramaticales.
La Iglesia permanece más tranquila ante estas explicaciones en detalle que parecen confirmar lo que siempre han sostenido: que el escrito sobre la esposa de Jesús era falso.
Que duda cabe de que este hallazgo ha puesto de manifiesto diversas cuestiones acerca de la figura de Jesús que pueden resultar algo controvertidas.
Estaremos atentos a todas las novedades que vayan surgiendo en torno a este evangelio de la esposa de Jesús que tantos ríos de tinta ha hecho correr.
Hay quien piensa que en esa época un judío de 33 años no podía ser soltero y a la vez alguien respetable. Nadie le habría escuchado de ser soltero.
FUENTE: Ideal.es

lunes, 14 de abril de 2014

In memoriam: Jacques Le Goff, la luz sobre la Edad Media


El historiador Jacques Le Goff dedicó su carrera a luchar contra los estereotipos que predominan sobre su época de predilección, la Edad Media, la cual describía como un periodo “luminoso” y “lleno de risas”. Apodado “el ogro historiador” y el “papa de la Edad Media”, dirigió la prestigiosa revista Annales y fue uno de los grandes representantes de la Nueva Historia. El historiador falleció el 1 de abril en París a los 90 años.
El presidente François Hollande homenajeó la memoria de un “gran historiador”, quien “sabía leer en la historia estos movimientos largos que dan forma a las conciencias y los imaginarios”, según destacó en un comunicado. “Era también un intelectual comprometido con los combates de su tiempo, firme partidario de una educación republicana, defensor convencido de la Europa y combatiente de la justicia social”, añadió.
Le Goff, europeísta convencido y políglota, se dedicó a “revelar en nuestro mundo contemporáneo la herencia a menudo escondida de periodos anteriores, dejando al descubierto las profundas raíces de la construcción europea”, destacó por su parte la ministra de Cultura, Aurélie Filippetti.
Nacido el 1 de enero de 1924 en Toulon, en el sur de Francia, Jacques Le Goff se apasionó por la historia con apenas 12 años con la lectura de Ivanhoe, de Walter Scott, y de la Historia de Francia de Michelet. Con ellos descubrió la complejidad de la época medieval. Convocado por el Servicio de Trabajo Obligatorio para participar al esfuerzo de guerra alemán durante la ocupación de Francia durante la II Guerra Mundial, huyó a los Alpes para unirse a la resistencia, donde se ocupaba de recoger las armas y medicamentos lanzados en paracaídas por los ingleses.
Pasada la contienda, se inscribió primero en la Sorbona. Pero, decepcionado, se cambió por la Escuela Normal Superior, donde coincidió con Alain Touraine. En 1947 se desplazó a Checoslovaquia para un viaje de estudios. Vivió allí el golpe de Praga en 1948, el cual le alejó de los comunistas, aunque siguió siendo un hombre de izquierdas. Con la cátedra lograda en 1950, varió los destinos académicos y publicó sus primeros libros: Mercaderes y banqueros en la Edad Media (1956) y, sobre todo, Los intelectuales en la Edad Media (1957), sobre los vínculos entre el fenómeno urbano y el mundo del conocimiento.
Este le impuso como uno de los herederos de la escuela de la revista de historia Annales, que revolucionó la disciplina en los años treinta abogando por un enfoque pluridisciplinar y privilegiando el largo plazo sobre el estudio del evento. “Una idea fundamental de esta escuela es que la historia se hace en un viaje de ida y vuelta constante del presente hacia el pasado y del pasado hacia el presente”, explicaba. Se oponía así a la idea de que el Renacimiento puso fin a un oscurantismo de la Edad Media.
El libro le abrió así las puertas de la Escuela Práctica de Altos Estudios de Fernand Braudel en 1959, la cual acabó presidiendo en 1972 y que convirtió en 1975 en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) actual.
A partir de 1963, empezó también a dirigir a su vez la prestigiosa revista de los Annales y popularizó la teoría la de Nueva Historia, que privilegia la historia de las mentalidades, y que hizo célebre con su libro coescrito con Pierre Nora Faire de l’Histoire (1973). “¿Cómo quiere entender una época y una civilización sin incluir la literatura, el arte y el derecho? Es imposible”, explicaba Le Goff en una entrevista de 2005.
En total, publicó una cuarentena de libros, entre los cuales La civilización del occidente medieval (1964), Por otra Edad Media (1978), El nacimiento del purgatorio (1981) —una de sus obras cumbre—, el best seller de la biografía de St Louis (1996) o La Edad Media y el dinero (2010). En paralelo, presentaba el programa Los lunes de la historia en la radio France Culture. En su último libro, Faut-il vraiment découper l’histoire en tranches? (2014, Ed. Seuil), abogaba por combinar “continuidad y discontinuidad” y trabajaba ya en su próximo estudio.
Fuente: Diario El País

domingo, 16 de marzo de 2014

Sección mezclada: La tercera fase del capitalismo


El lento declive del feudalismo hasta el arranque del capitalismo, que en su primera fase llamamos comercial, dura tres siglos. La figura dominante es el comerciante, un término que debe entenderse en un sentido muy amplio. Incluye tanto al gran mercader que hacía negocios en países lejanos, como al que circunscribía su actividad a una localidad, tanto al usurero de la aldea, como al banquero que presta a monarcas, cada vez más endeudados por el costo creciente de los ejércitos, o bien ejerce de agente de seguros con los que, navegando a países lejanos para hacer grandes negocios arriesgan mucho. En la categoría de comerciantes hay que incluir también a los artesanos, organizados en gremios, y a los profesionales, médicos y juristas, que logran formar parte del patriciado de las ciudades. Todos ellos contribuyen al proceso de acumulación primitiva que en tres siglos —XVI al XVIII— logra el capitalismo comercial.

Desde comienzos del siglo XIX al capitalismo comercial sigue el industrial, fase en la que los dueños de las fábricas se hacen con el poder. Al término del pasado milenio se inaugura una nueva etapa, la del capitalismo financiero: las grandes corporaciones financieras controlan gran parte de la economía productiva, siendo el nuevo grupo dominante el que administra los ahorros de millones de inversores.

En cada una de estas tres etapas de capitalismo comercial, industrial y financiero, no desaparecen las formaciones anteriores, sino que conviven, supeditadas a la dominante en cada etapa. En el industrial el comercio continúa diversificándose, y en el financiero no desaparecen comercio, ni industria, aunque sometidos al nuevo poder financiero.
El rasgo, tal vez el fundamental de estos tres tipos de capitalismo, es la capacidad de cada uno de crear empleo. El capitalismo comercial deja fuera de su órbita a la mayor parte de la población que sigue en una sociedad rural-estamental en la que prevalecen todavía relaciones precapitalistas.
El poder ha pasado de la industria a los grandes consorcios financieros de inversión que a veces superan a los Estados más potentes.
El capitalismo industrial, en cambio, se caracterizó por una demanda creciente de mano de obra, ocupando a cada vez mayor cantidad de asalariados. En los comienzos de la industrialización hubo que utilizar todos los recursos, algunos bastante brutales, para reclutar mano de obra. Todavía a comienzos del siglo XIX, una población nómada, sin propiedades ni trabajo fijo, que vivía de lo que caía en sus manos, prefería la libertad en la mayor inseguridad, a dejarse encerrar en la fábrica con salarios de hambre.
En el capitalismo industrial cada empresa trata de superar a la competencia con la solidez de su actuación, que incluía reinvertir buena parte de las ganancias en mejorar una tecnología propia, continuamente renovada, y conservar una mano de obra especializada que había que satisfacer sus demandas para que no buscase trabajo en la competencia.
La oferta de empleo en el capitalismo industrial fue en aumento hasta que a finales del siglo XX, con el aumento todavía más veloz de la productividad, se invirtió esta tendencia. Un país altamente competitivo, gracias a una productividad que crece a gran velocidad, necesita de cada vez menos empleo.
En tres décadas el neoliberalismo triunfante ha desembocado en una crisis de enormes dimensiones, que lleva en su entraña la consolidación de un nuevo tipo de capitalismo, el financiero, marcando el comienzo de una nueva época.
Saldremos de la crisis, habiendo afianzado un nuevo orden socioeconómico, en el que el poder ha pasado de la industria a los grandes consorcios financieros de inversión. Su negocio consiste en reclutar capital privado y reinvertirlo en los distintos sectores económicos —inmuebles, fábricas, hospitales, seguros, cadenas comerciales— con el único objetivo de obtener los máximos beneficios. Leo en EL PAIS que “a finales de 2013, el patrimonio bajo gestión de los fondos de inversión en todo el mundo se situó en 22,1 billones de euros y el de los fondos de pensiones, en 18,1 billones. Entre ambos manejan un patrimonio equivalente al 75’5 % del PIB mundial”.
Esta ingente suma está en manos de cada vez un menor número de gestores, estadounidenses casi la mitad de ellos. El mayor sin duda es BlackRock, instalado en Wall Street. Se acerca a los tres billones de euros la cantidad invertida, creando a su vez una red de entidades financieras ligadas, o simplemente dependientes, cuyo conjunto supera con creces el poder de los Estados, incluso el de los más potentes. Fuertemente endeudados, lejos de poder controlarlos, los Estados están cada vez más sometidos a lo que dicten los grandes consorcios financieros.
La privatización de los servicios sociales será la mejor fuente de enriquecimientos de los nuevos conglomerados.
En esta nueva etapa del capitalismo financiero tendremos que habérnoslas con un mercado de trabajo muy distinto, caracterizado por una enorme diversificación, sin que, ni aun así, sea capaz de absorber una buena parte de la mano de obra no cualificada, incluso con dificultades para emplear la altamente cualificada en ramas que pierdan actualidad, o en actividades en las ciencias y las artes que el Estado, o la iniciativa privada, dejen de subvencionar.
Con el capitalismo financiero el empleo fijo que prevalecía en la industria se ha hecho cada vez más raro. En 2008 en Alemania había caído al 60% con un descenso aún mayor en el sector de servicios. Con la disminución de los convenios colectivos y el aumento de empleos temporales y de media jornada —precarización del empleo— así como otras formas de contratación, como el préstamo de mano de obra, tanto en los países menos competitivos, como en amplios sectores sociales de los países pilotos, se constata un descenso de los salarios reales y un deterioro constante del Estado social, cuyos servicios se han convertido en fuente ambicionada de ganancia para los grandes consorcios financieros. La privatización de los servicios sociales se revela la nueva, y probablemente la mejor fuente de enriquecimiento de los consorcios financieros.
El capitalismo financiero se caracteriza por ofrecer cada vez menos empleo, al menos, para la mano de obra no cualificada. Supone un descenso fulminante del nivel de vida, que incluso coloca a muchos al límite de la sobrevivencia. Que los más pobres lo pasen mal no es noticia que sorprenda, ha ocurrido siempre; lo verdaderamente relevante es que ahora la crisis afecta a las clases medias en una medida muy superior a como lo hiciera en crisis anteriores. La cuestión crucial es saber cómo va a reaccionar la ciudadanía ante un desempleo masivo de larga duración.
Como tampoco cabe abandonar a su suerte a la población creciente sin empleo por la destabilización social que provocaría, además de que se necesitan como consumidores para que el sistema funcione, el tema central de esta nueva etapa del capitalismo será cómo mantener una población no empleable, que ya no se necesita ni siquiera como “ejército de reserva”, cuyo destino constituye sin duda el problema clave de los próximos decenios.
Dos cuestiones exigen una respuesta: ¿cómo sobrevivirá la población que no pueda integrarse en el capitalismo financiero? Es decir ¿qué formas de sobrevivencia quedan fuera del sistema? tema que nos ha de obligar a describir algunos rasgos del nuevo tipo de sociedad que está surgiendo.
Y una política: ¿cómo esta nueva estructuración social va influir en la institucionalización del poder y en las formas de su ejercicio? O sea, ¿qué posiblidades le quedan a la democracia para sobrevivir en el nuevo contexto del capitalismo financiero?

Ignacio Sotelo/elpaís.com

domingo, 23 de febrero de 2014

El hombre sin Dios no tiene futuro

Con una mirada retrospectiva a la segunda mitad del pasado milenio y dispensándonos de las oportunas precisiones que un estudio histórico serio requeriría, pero que no es el que pretendemos con estas reflexiones, podemos observar que desde finales del siglo XV, recién salidos de la Edad Media, se empieza a incubar una verdadera revolución ideológica, en clara ruptura con los principios mentales del Medievo, con la bandera de la Modernidad enarbolada siempre como expresión de la conquista del hombre, aunque en cada momento adoptara diversos matices: la autonomía de la razón, la libertad como supremo valor, la lucha de clases como motor de la historia o la llegada del superhombre como ideal del ser humano.
Desde mi punto de vista, y sin detenernos en muchos detalles, todo esto tiene un comienzo y unas consecuencias: el comienzo lo formuló Lutero con su conocido «libre examen» y las consecuencias las tenemos recientes con el que posiblemente ha sido el siglo más sangriento de la historia: el pasado siglo XX.
La doctrina luterana del «libre examen», abrevada en las fuentes de la filosofía de Guillermo de Ockam y llevada al terreno político por las teorías de Maquiavelo, introduce el subjetivismo como criterio de lo que es verdadero y bueno. Esta nueva cultura quedará consagrada como pensamiento intelectual con la Ilustración del siglo XVIII y como práctica política con la Revolución francesa.
Respecto a las consecuencias son conocidas por todos: ¿Quién no ha oído hablar de los campos de trabajo de la época comunista y de los campos de concentración nazis? Con una particularidad, que no todos quieren reconocer: lo que empezó, a finales del S. XV, con cantos entusiastas al poder de la razón y la libertad ha terminado, en el S. XX, negando la capacidad de la primera para conocer la verdad y la represión de la segunda como elemento peligroso para los que en cada momento ostentan el poder.
Junto a tanto desastre solo una voz ha intentado dejarse oír, no obstante las limitaciones de las personas e instituciones: la voz del pensamiento cristiano, representado y promovido principalmente por la Iglesia católica. Una Iglesia que ha sido zarandeada, marginada, acusada de oscurantista, perseguida, condenada por los defensores de la razón y de la libertad, pero que se negaban a reconocérselas a quienes se decían y pensaban como cristianos.
No es mi intención hacer, con estas reflexiones, una película de buenos y malos: ¡Todos hemos cometido y cometemos errores! Pero hay dos diferencias que me parecen importantes: los cristianos sabemos que uno de los principios fundamentales de nuestra fe es pedir perdón y perdonar y, además, conocemos que el primero que abordó esa cuestión fue Jesús cuando nos dejó muy claro el criterio de la distinción entre «lo que es del César» y «lo que es de Dios», que no es antagonismo ni reduccionismo, sino complementariedad integral. Lo uno no es enemigo de lo otro, sino compañeros de viaje. ¡Qué incierto es el futuro de quien prefiere caminar solo!
FRANCISCO RUBIO MIRALLES | PÁRROCO DE ZARANDONA
Fuente: La Verdad de España

sábado, 1 de febrero de 2014

Return of the Black Death: Ancient bug plagues us once again

Scientists this week warned a strain of plague that killed more than 100million people could rise from the dead and strike again.
Their chilling vision sounds like something from a fanciful Hollywood script but for the people of Madagascar, it is a grim reality.
About 40 people on the island, just off the coast of south-east Africa, have died of the plague. Characterised by painful swellings, or buboes, in the lymph nodes, bubonic plague – or the Black Death – killed an estimated 25million people in Europe during the Middle Ages.
It is most commonly transmitted by flea bites and can be treated with antibiotics, if the strain is not drug-resistant. In its pneumonic form, plague is even more lethal. It can kill within 24 hours and is transmitted from person to person through infected droplets spread by coughing.
The recent outbreak was one of the worst globally in the past few years, with the Red Cross warning Madagascar was at risk of an epidemic.
The country has problems with overcrowding and unhygienic conditions and there has been a programme in prisons to exterminate rats, fleas and cockroaches.
But should we be taken aback by the news?

‘Not really,’ said Sandy Cairncross, a professor of environmental health at the London School of Hygiene and Tropical Medicine.
‘Many of the things that were life-threatening to people in Britain in the Middle Ages or even up until the 18th or 19th centuries are still fairly common in developing countries.
‘I guess some people are surprised when they find that developing countries are as backward as they turn out to be in terms of public health.’
His colleague, Brendan Wren, professor of microbial pathogenesis, said: ‘Plague is a “down but not out” disease. So you do get 2,000 to 3,000 cases a year worldwide.
‘What might be surprising is it’s endemic in parts of the US as well, particularly the forest areas in some of the national parks, thanks to ground squirrels and small furry animals that are indigenous to western parts of the country. Trappers occasionally get plague and they do die of it. Cats can carry it as well.’ Prof Wren added ‘you’ll probably never ever get rid of it in the US’.
He said: ‘To eliminate it completely, you’d need to get rid of it in all humans and wildlife, and that’s virtually impossible. The best we can say is we have the organism under control.’
The disease spreading today is caused by the Yersinia pestis bacterium and is identical to the one during the Middle Ages.
Prof Cairncross said the disease can lie dormant for long periods because it has ‘animal reservoirs’, allowing the bug to survive in various creatures before passing back to humans again.
He had a brush with plague himself while helping to build a district water supply in Lesotho, southern Africa – spotting a flea on one of the workers before discovering a dead mouse while excavating near the pipeline.
Prof Cairncross knows the value of antibiotics after his uncle died in the 1940s of leptospirosis, or Weil’s disease, after fishing in a Yorkshire river and scratching his leg in the water.
The drugs that could have saved his life were only just coming into use.
But Prof Wren says plague is highly unlikely ever to return to Britain.
‘Unless there’s a release for nefarious purposes,’ he said. ‘It is on the bio-terrorist threat agents list and that’s the only way it could come back to the UK.
But other ‘ancient’ diseases are cropping up here again.
More than 8,750 tuberculosis cases were reported last year – 3,426 of them in London, the TB capital of western Europe.
There has not been a case of cholera in England since 1893.
However, Haiti, the scene of a catastrophic earthquake four years ago, suffered an epidemic thought to have been started accidentally by UN soldiers sent to help.
Leprosy also still stalks the planet.
Mia Hadrill became determined to correct people’s mistaken beliefs after a trip to southern India, where she volunteered at a specialist hospital, followed by time spent as an intern at The Leprosy Mission Scotland.
The Londoner has now written Bela, a picture book for children to educate them about the condition.
‘I’ve heard every leprosy joke going. But in India, I learnt first-hand how misconceptions have a devastating effect on people living with it in the 21st century,’ she said.
‘Whether it is believed to be caused by divine punishment, witchcraft, or being licked by a two-headed snake, false belief can cause self-loathing, ostracism, abandonment and isolation for the many people who live with this disease around the world.’
Fuente: Metro.co.uk

Localizan un hito de los límites de la Compostela medieval

Está en Villestro e incluye un piedra con inscripciones y un monolito


Compostela fue creciendo en círculos en torno a la leyenda de una tumba. Así fue configurando los llamados Xiros, o circunferencias concéntricas que tienen el eje principal en la catedral y que se fueron configurando a lo largo de los siglos IX, X y XI. El colectivo A Rula, un grupo de entusiastas aficionados a la arqueología que centra su actividad en la búsqueda y análisis de petroglifos, acaba de localizar un conjunto de extraordinario interés cuya misión sería indicar uno de los siete caminos que salían de Santiago, justo en el límite de uno de los puntos del Xiro da Cidade otorgado por Alfonso II en el año 834.

La Pedra da Legua está a poco más de cuatro kilómetros del Obradoiro, cerca de Roxos, en la parroquia de Villestro, en las proximidades del trazado actual del Camiño de Fisterra. Está formada por una piedra con inscripciones de diversas épocas, aunque una cruz patada de tipo visigótico era como las utilizadas por los monarcas asturleoneses, por lo menos desde Alfonso VII hasta Alfonso X, según sostienen los miembros de A Rula. Hay que añadir también un cruceiro de una sola pieza y con inscripciones, de 1760, que ni siquiera está catalogado en el plan general de Santiago, y un monolito situado a unos cien metros en una finca particular.
El grupo descubridor considera «incomprensible a súa situación actual e o esquecemento total deste conxunto tan singular». Y más tratándose de lo que se puede considerar «unha das poucas testemuñas directas da formación e consolidación do señorío eclesiástico de Compostela e da propia cidade».
La Pedra da Legua está justo a unas tres millas romanas de la catedral, la distancia que una persona podría recorrer en una hora. Había referencia a ella en algunas publicaciones, como la de Manuel Vilar en relación al Camiño de Fisterra, pero se desconocía su localización exacta y estado actual. Los miembros del colectivo A Rula se encontraron en una visita al lugar con la laja con grabados debajo de la conocida como Cruz da Legua, y cerca de ella el monolito de grandes dimensiones.
Empezaron entonces las comprobaciones consultando documentación diversa en torno a los Xiros da cidade de Santiago, los archivos de la catedral y los estudios de Fernando López Alsina y Álvaro Rodríguez Resino. Tras el descubrimiento de la tumba apostólica (813) y la construcción de la iglesia bajo el patronato de Alfonso II, en la Villa Sancti Iacobi, se le agregó un primer espacio de 60 kilómetros cuadrados en el 834.
De este tiempo podrían ser algunos los escritos de la Pedra da Legua, que está bajo la maleza, en el posible paso de uno de los siete caminos de Compostela, en concreto del que se dirigía a Fisterra y Noia. En A Rula creen que el conjunto forma uno de los siete milladoiros de Santiago, que fueron sustituidos por pequeñas capillas. El de Villestro viene a alimentar el misterio, en este caso bajo los tojos.
Fuente: La voz de Galicia

jueves, 19 de diciembre de 2013

Vikings could navigate, colonize the Arctic during Medieval times

The possibility that global warming might contribute to Arctic development isn’t anything new. America’s first European visitors, the Vikings, were able to reach and colonize the northernmost reaches of the continent due to the lack of sea ice covering the Arctic Ocean during Medieval times when the earth was going through a warming period.
The Viking era came well before the Industrial Revolution — when humans began burning large amounts of fossil fuels which some scientists say causes global warming — and suggests that there are strong natural climate forces that have a profound effect on the extent of Arctic sea ice coverage. However, this is not a new theory — it was discussed as far back as the 19th century.
According to an 1887 newspaper article entitled “Variations in Climate,” Scandinavian Vikings were able to sail through the Arctic Ocean and establish colonies in the “highest north latitude” of Greenland and North America centuries before the arrival of Christopher Columbus. These colonies, however, were abandoned by the Vikings due to “the increasing cold.”
“On the contrary, the formation of ice increases annually if the winters are strongly cold, long and dark,” wrote Alexander Beck in 1887. “The reverse of that state of things is found by calculations for the year 1122 A.D., and it is precisely at that time we find the Danes and other Scandinavian nations going through the Arctic open seas.”


“Colonies are established by them in the highest north latitude of Greenland, and the upper part of North America, a long time before Christopher Columbus had reached a more southern part of the same continent,” Beck added. “But those colonies were relinquished on account of the increasing cold. In the fourteenth century the seas are found again closed, even in the summer. The great north icefield … increases daily, the Arctic colonists are compelled to come more to the south, and the cold takes possession again of countries which were kept free for a few years just about the twelfth century.”
“Remains of those upper Arctic villages are found, I may say, in each Arctic expedition. The climate of Iceland becoming more and more cool also proves that the state of the earth varies in the course of centuries,” Beck continued.
The warm climate that defined the Middle Ages and allowed the Vikings to settle the most northern reaches of the Americas is known as the “Medieval Warming Period,” which lasted from the 9th century A.D. to the 13th Century A.D. During this time temperatures were warmer in the Northern Hemisphere than the so-called “Little Ice Age” that followed, according to the National Climate Data Center.
The “Little Ice Age” that followed the warmer Medieval period lasted from the 14th century A.D. to the late 19th Century A.D. Some scientists argue that this period coincided with low sunspot activity which cooled the climate substantially during this time period. Others say that it had to due with natural climate varia
tions caused by the Atlantic Ocean.


FUENTE: Dailycaller

jueves, 12 de diciembre de 2013

Aragón recupera un sarcófago medieval de su dinastía de reyes

Un sarcófago de piedra caliza datado a finales del siglo XI y perteneciente a la dinastía real aragonesa se exhibe en el Museo de Huesca, después de ser recuperado en una subasta pública y sometido a un complejo proceso de restauración que se ha prolongado dos años.
Esta obra procede del panteón real del monasterio de Santa Cruz de la Serós (Huesca), que albergó también el sepulcro de Doña Sancha, hija del rey Ramiro I y fallecida en 1096, según el director general de Patrimonio del Gobierno aragonés, Javier Callizo, que ha celebrado la recuperación de una "pieza importante" del patrimonio cultural de la Comunidad.
El sarcófago no tiene en su interior un hueco con forma de cabeza, como era costumbre, por lo que los investigadores especulan que pudo ser utilizado como osario de una persona adulta, probablemente una de las hermanas de Doña Sancha.
Según los historiadores, Doña Sancha fue protectora de los monasterios de Santa Cruz de la Serós y de San Pedro de Siresa, este último de monjes, algo que, según Callizo, "choca" por el hecho de que en esa época fuera una mujer la que dirigiera un cenobio de hombres.
El sepulcro está decorado con tres medallones con una pareja de grifos (monstruos del bestiario medieval) enfrentados en cada uno de ellos, una iconografía desarrollada en los centros religiosos franceses de Toulouse y Moissac y visible también en el monasterio de San Juan de la Peña.
Según ha explicado Callizo, el Gobierno aragonés fue informado en 2011 de su inminente venta en una subasta pública, por lo que decidió ejercer derecho de tanteo a través del Ministerio de Cultura, que adquirió la pieza por 65.000 euros.
El proceso de recuperación de la pieza, tallada tan solo en su parte frontal, se ha dirigido a recuperar la zona tallada (cuyos motivos habían quedado desdibujados), a eliminar la costra de cemento que se había puesto en su interior y en zonas laterales y a inyectar mortero teñido con pigmentos naturales.
La labor de limpieza y consolidación de la piedra se ha prolongado dos años, tras lo que ahora el sarcófago se pude contemplar en la sacristía de la capilla donde se ubicaba la antigua Universidad Sertoriana, sede actual del Museo de Huesca y donde se encontraba en la Edad Media el Palacio de los Reyes de Aragón.
Fuente: Agencia EFE

lunes, 25 de noviembre de 2013

Primer epígrafe medieval islámico recuperado en Madrid

El Museo Arqueológico Regional contará con el primer epígrafe medieval islámico recuperado en la Comunidad de Madrid, que formará parte de su exposición permanente y que arroja nuevos datos acerca del pasado islámico de la región.

El Gobierno regional, a través de la Dirección General de Patrimonio Histórico, en colaboración con la Sección de Arqueología del Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de la Comunidad de Madrid, ha organizado las X Jornadas de Patrimonio Arqueológico.

Una de las novedades principales ha sido la presentación de esta pieza recientemente adquirida por el Museo Arqueológico Regional. Se trata del primer epígrafe medieval islámico recuperado en la Comunidad y una de las pocas inscripciones funerarias de cronología emiral (anterior al 929), recogidas en la Península Ibérica, con ejemplares conservados en Almería o Córdoba, ciudades con una implantación islámica mucho mayor y anterior a la que se suponía para Madrid.

"Tras su celebración durante nueve años consecutivos este encuentro se ha consolidado como un foro de debate imprescindible entre los profesionales de los ámbitos implicados en la gestión, intervención, difusión y salvaguarda del patrimonio con especial énfasis en los distintos aspectos que afectan al patrimonio arqueológico de nuestra región", ha destacado el Gobierno.

Siguiendo el modelo de años anteriores, las jornadas se desarrollan en tres sesiones temáticas que se centran en el Madrid Islámico, los yacimientos paleontológicos en la Comunidad de Madrid y el Plan de Yacimientos Visitables.

La primera sesión, Madrid Islámico, se celebró ayer y se centró en los últimos hallazgos que sobre el período islámico se han realizado en la Comunidad de Madrid. La segunda sesión, Animales y demás familia, se celebrado esta mañana. A partir de diferentes exposiciones, se propone un foro de encuentro multidisciplinar centrado en los avances realizados en el mundo de la paleofauna y de la paleoantropología.

Por la tarde, se celebrará la mesa redonda Los Yacimientos Visitables, un pasado con futuro, con la que se profundizará en los objetivos de este plan que persigue la puesta en valor del patrimonio arqueológico de la región.

Las jornadas serán clausuradas por el director general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, Ignacio Muñoz LLinás, tras un homenaje a la profesora Concepción Blasco Bosqued, Catedrática de Prehistoria de la UAM.

Fuente: Europa Press España


viernes, 25 de octubre de 2013

Josep Isern: "Los templarios crearon la banca y la Bolsa"

El profesor catalán desvela enigmas del Temple y los masones 


Un halo de misterio sigue rodeando a los templarios y a los masones. Uno de los mayores especialistas en el tema, el matemático, físico y compositor catalán Josep María Isern i Monné desvela en León algunos de sus enigmas en la conferencia que pronunció en la Sala Región del Instituto Leonés de Cultura.
"Los templarios crearon los principios de la banca y la Bolsa", asegura este investigador, experto en numerología y simbología, que ha logrado desvelar el cuadrado mágico de los templarios, un símbolo que alberga —en sus cinco palabras y en sus veinticinco letras— mensajes en latín que dejaron representados en todos los cenobios de su orden y en las catedrales de Europa. Hasta ahora, el cuadro esotérico de la Orden del Temple era conocido por cuantos se han dedicado a su estudio, pero nadie había logrado interpretar su significado.
"Los templarios revolucionaron el mundo", afirma Isern. Recuerda que los caballeros de Cristo, dedicados a defender la cruz y los santos lugares, forjaron un imperio en Oriente, "de ahí que se valieron de sus códigos para ocultar sus secretos y sus riquezas", explica. En el momento de su disolución, la Orden del Temple, también conocida como Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, contaba con más de 15.000 miembros y posesiones en España, Francia, Inglaterra, Portugal, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Polonia.
Isern afirma que los templarios y los masones fueron fundamentales en la construcción de las catedrales góticas. Los caballeros-monjes financiaron la mayoría de los templos góticos, mientras que el origen mismo de los masones procede de los gremios de constructores medievales.


Isern cuenta que a partir de las Cruzadas se importó una cultura de Oriente muy importante; y que algunos fenómenos de la luz en las catedrales góticas están relacionados con el ‘efecto relámpago’ que se produce en las pirámides egipcias. "La base de las pirámides es cuadrangular, pero debido a la inclinación de sus caras llega a ser octogonal, ya que cada una de las caras no está compuesta por un solo plano, sino por dos". Esta rareza hace que los días de solsticio "una persona situada en una esquina vea a otra persona iluminada en la siguiente esquina y que se oculte rápidamente, según la inclinación de la luz solar". Algo similar sucede en las catedrales góticas. "En determinados días del año un ventanal ilumina una sepultura o un punto determinado del edificio".
En siete catedrales francesas, las dedicadas a la Virgen, se produce un curioso efecto de luz, de forma que en los solsticios del año se proyecta el signo de Virgo sobre el suelo.
Isern explica que la Catedral de León es excepcional y que sus medidas corresponden a las utilizadas en la de Chartres. El profesor catalán es consciente del interés que suscitan en el público tanto los masones como los templarios, porque "a la gente le gustan las cosas ocultas", dice.

Fuente: Diario de Leon

miércoles, 23 de octubre de 2013

La enigmática Edad Media

Las últimas investigaciones historiográficas llevadas a cabo sobre la Edad Media en la Universidad de Oxford, pilotadas por el catedrático de Historia Medieval y miembro del All Souls College, Chris Wickman, nos sorprenden en cuanto que iluminan esferas de la vida medieval que contradicen la visión que hasta ahora teníamos de la Edad Media. Para empezar no fue el régimen feudal y la relación jurídica señor-siervos la principal estructura político-económica de la Edad Media, sobre todo de la Alta Edad Media. Existían miles de aldeas que no dependían de señores ni de monasterios, por ejemplo. Estas comunidades, que llegaron a ser algunas importantes ciudades, como Maastricht, dirigían sus propios tribunales locales, presididos por los “machtierns” en la Bretaña, u otros funcionarios egresados del mismo pueblo, en los que se resolvían las disputas, y otros asuntos públicos de la aldea también se conducían en estos tribunales. La mayoría de agentes judiciales y garantes eran campesinos, y la policía eran los propios habitantes. Y hasta el siglo X su llana jerarquía social parecía ser relativamente estable. Estos pueblos en los que predominaban los pequeños propietarios gobernaban sus propias vidas de manera autónoma. Estas ciudades se construían siguiendo un orden urbano reconocible que presupone un consenso y un amplio acuerdo entre los vecinos.

Estas comunidades autónomas, basadas en una democracia directa, fundamentan lo que Wickman llama “puebledad”. La mujer en estas comunidades tenía el papel de la suma administradora del hogar. Y un indicio de esto es que, en los enterramientos con ajuar funerario de los siglos VI, VII y VIII, es frecuente que se sepulte a las mujeres con llaves, lo que parece una representación de su control sobre el dinero y los suministros del hogar. Los forasteros que llegaban a los pueblos francos con intención de residenciarse no podían ser vetados, a no ser que el ciudadano que quisiese que el forastero no se instalase en su ciudad consiguiese el apoyo jurado de otros diez vecinos. Es evidente que aquellos cristianos tenían un sentido de la solidaridad entre los hombres algo más humanitario que los habitantes de Lampedusa en esta vieja y seviciosa meretriz que es la Europa de Merkel. Quizás la Edad Media no era una Edad Oscura, sino una época pobre, sencilla, religiosa y humanitaria, que no es exactamente lo mismo. A no ser que se tome por oscuro la falta de relieve histórico, entendiendo por tal la sustitución de la vida por la historia como teatro del poder político o como coto registrado de las comunidades políticas de élite.

Tampoco la Edad Media fue un período de estamentos inamovibles como sucede en las castas de la India. En nuestras fuentes hallamos docenas de obispos de nacimiento humilde, e incluso condes, como sucede con Leudasto de Tours, con quien Gregorio de Tours se mostraba tan despectivo. El período del 500 al 800 ha sido la de mayor autonomía local que ha existido en la Europa post-romana. Las aldeas organizadas con una especie de democracia directa en la que participaban los libres desarrollaban el comercio regional e interregional no sobre artículos de lujo ( comercio propio de comunidades con nobleza y alto clero que propiciaba un comercio de largas distancias entre Oriente y Occidente ), pero sí sobre importantes cantidades de artículos ordinarios ( cerámica, ropa, vino, alfarería, sal, etc. ) que ellos mismos servían como moneda de cambio, pues que era el trueque o intercambio de bienes el modo que tenía de funcionar este comercio. Por el contrario, la moneda siempre supone la existencia de un alto poder político efectivo.

En 721, Anstruda de Piacenza, en el norte de Italia, redactó un documento aparentemente poco corriente. Vendió su propia independencia legal a los hermanos Sigirado y Aroquis, porque se había casado con una persona que dependía de ella y estaba privada de libertad (era un servus). Los tres acordaron que sus futuros hijos seguirían siendo dependientes de los hermanos, a perpetuidad, pero que las hijas podrían comprar su independencia al casarse por el mismo dinero — tres solidi — que la propia Anstruda había recibido. Este documento quebranta al menos tres leyes: la ley que prohibía los matrimonios entre libres y no libres; la ley (o al menos la suposición de partida) de que las personas carentes de libertad no eran personas jurídicas, de modo que a las hijas de Anstruda no cabía atribuirles futuros derechos legales; y la ley que prohibía la independencia legal de las mujeres. En padre de Anstruda, Autario, un vir honestus o pequeño terrateniente, dio su aprobación al documento, pero el dinero de los derechos legales de Anstruda pasó directamente a manos de ella, y ella es la protagonista de toda esta narración en la que ella misma parece ser única dueña de su destino. Hay un punto de ironía en el hecho de que este relato de una joven campesina nos muestre que ella — cuando en realidad estaba vendiendo su propia libertad — podía imponer sus propias reglas y crear su propio contexto social, incluso en una sociedad que restringía la independencia femenina como se dice de la medieval. Esto nos podría desvelar cosas de Anstruda como persona, que serían muy interesantes para un novelista, pero también nos dice algo sobre la fluidez de la “oscura” sociedad medieval.

La escuela medievalista de Oxford nos está dando un giro casi copernicano a la visión que tenemos de la Edad Media, sin duda alguna falsa gracias, sobre todo, a la historiografía y la literatura románticas.

Martín-Miguel Rubio Esteban
Fuente: El Imparcial

miércoles, 2 de octubre de 2013

Hallan los restos de un "vampiro" medieval con un hierro clavado

Arqueólogos búlgaros anunciaron hoy el descubrimiento del esqueleto de un hombre que vivió entre el siglo XIII y el XIV y al que clavaron un arado de hierro en el pecho para evitar que tras su muerte se convirtiera en "vampiro".
El hallazgo ha sido anunciado por Nikolay Ovcharov, el jefe del equipo arqueológico que desde hace años trabaja para documentar un antiguo complejo urbano situado en Perperikov, en el sur de Bulgaria.
"El hombre enterrado en vida tenía entre 35 y 40 años. Monedas de bronce que encontramos entre sus dientes muestran el período en el que vivió. Tenía clavado en la parte izquierda de su torso, entre el cuello y el pecho, un arado de hierro", declaró Ovcharov desde Perperikov, según recoge la agencia Standart.
Las creencias vampíricas procedentes del paganismo las preservaron los cristianos ortodoxos en los Balcanes durante la Edad Media, cuando se pensaba que además del hierro, podían utilizarse estacas de madera para atravesar el corazón del muerto, cubrirlo con ascuas o atar sus extremidades para evitar su conversión en vampiro.

Otro caso
Un hallazgo similar en junio del año pasado en la pequeña ciudad de Sozopol, a orillas del Mar Negro, reveló los restos de un hombre que vivió en el siglo VIII ó IX y que tenía un hierro clavado en el corazón, lo que causó un gran revuelo en el país balcánico.
Su descubridor, el director del Museo Nacional de Historia, Bozhidar Dimitrov, explicó entonces a Efe que ese rito se practicaba con personas consideradas malvadas o con quienes se ocupaban de algo que la sociedad no entendía, como por ejemplo investigaciones científicas o médicas.
Entonces se creía que después de morir "esas personas se convertían en vampiros y torturaban y atormentaban a los vivos y se bebían su sangre durante la noche", explicó Dimitrov.
Varios medievalistas búlgaros también consideran que en aquella época la superstición llevaba a pensar que las personas con anomalías físicas eran vampiros.
Fuente: Diario La Voz

martes, 27 de agosto de 2013

¿De dónde proviene el capitalismo?

Análisis del desarrollo del sistema y la manera en que lo hizo en las diferentes partes del mundo. También se explica por qué el desarrollo del capitalismo en Europa Occidental no fue más que resultado de la casualidad.

¿Por qué el capitalismo industrial se desarrolló en algunos países y no en otros? Esta es una de las preguntas más curiosas de la historia.

Las sociedades occidentales desarrollaron un avanzado sistema capitalista industrial mientras que otras civilizaciones en Latinoamérica, Asia y África no lo hacían. Algunos historiadores dicen a partir de esto que las sociedades orientales son “atrasadas”, que el capitalismo se desarrolló en el Europa occidental a causa de los “valores occidentales” o de algún tipo de innovación “natural”.

Ignoran el hecho de que las sociedades orientales produjeron gran p
arte de las innovaciones científicas, culturales y materiales de la historia. Pero los historiadores ortodoxos intentan presentar versiones de la historia que separan el desarrollo de una parte del mundo de la otra.

El libro de Kenneth Pomeranz, La Gran Divergencia, da pruebas empíricas que derrocan esta visión de la historia. Muestra que había fuertes paralelismos entre Europa y el sudeste asiático en términos de esperanza de vida, ya en 1750. Pomeranz argumenta que la divergencia de Europa en el siglo XIX respecto el resto del mundo se debe principalmente a la azarosa localización del carbón. Esto hizo que el fracaso europeo de explotar intensivamente la tierra fuera un problema menor puesto que el carbón permitiría el crecimiento de las industrias intensivas eléctricas.

Otro hecho crucial se debe al comercio. Las Américas ofrecieron un gran recurso de los muchos productos que Europa necesitaba y los necesitaba más que cualquier otro país asiático. Mientras tanto, el crecimiento de la población y la manufactura pararon las exportaciones de recursos vitales de las regiones asiáticas, el crecimiento allá provino del uso intensivo de la mano de obra y del uso de los recursos naturales.
 
Hasta entonces el comercio y los comerciantes no eran una característica distintiva de Europa. Había comercio lucrativo y activas ciudades comerciales en todo el Mediterráneo, en China y en la Península Arábica. Los mercaderes emergieron como clase dentro de las sociedades agrarias pre capitalistas, compraban productos en un lugar y los vendían en otro. Los mercaderes establecieron ciudades y aumentaron su influencia donde nuevos modelos de vida se estaban desarrollando. Hecho tan cierto para la China o el norte de África como para Florencia o Brujas (Bélgica).

Estas clases mercantiles emergieron de una manera similar en sociedades con poco o ningún contacto entre ellas. Aparecieron en el segundo milenio antes de Cristo en Babilonia y Egipto y el 300 AC en la India, en China, en Grecia y Roma. Normalmente dejaron un poso ideológico, político y económico. Budismo, Hinduismo, Cristianismo e Islam fueron extendidos a través de las rutas comerciales por los mercaderes.

Las grandes lenguas del mundo a menudo se desarrollaron por la comunicación entre la gente en las rutas comerciales y los mercados. Los sectores de la establecida clase dirigente agraria trataron repetidamente a los mercaderes como útiles aliados en las luchas por el poder contra otros grupos sociales. Pero los comerciantes siempre eran los aliados débiles. La riqueza de los comerciantes vino de la malversación del excedente bajo el control de la vieja clase dirigente –y la clase dirigente se resintió de ello. Incluso el mercader más poderoso podía ser de repente lanzado a la prisión o perder su cabeza.

Karl Marx distinguió entre diferentes tipos de capital. Los comerciantes sacaban beneficios financiando el comercio y el capital financiero de los usureros salía de los intereses que los préstamos. El capital productivo provenía de emplear a las y los trabajadores para producir bienes.

Imperios El capital mercantil y el capital financiero existían ya bajo los viejos imperios. El capital productivo hizo sólo extrañas y efímeras apariciones. Los comerciantes no desarrollaron las fuerzas de producción por ellos mismos. Cuando empezaron a ejercer influencia política en algunas áreas, crearon formas estatales que hicieron posible el desarrollo industrial y agrario capitalista en Europa.

¿Por qué esto pasó en algunos lugares y no en otros? Esto está conectado con la manera en que el desarrollo económico incentivó nuevas relaciones sociales que eventualmente chocaron contra los viejos dirigentes y sus estructuras. En algunos lugares la producción empezó a tomar nuevas y avanzadas formas. Aquí las nuevas relaciones sociales sacudieron la vieja sociedad. Pero los adelantos decisivos todavía se apoyaban en la lucha revolucionaria exitosa.

En la Europa Occidental las nuevas técnicas productivas desarrolladas durante los siglos X y XI funcionaron mejor cuando se aplicaban metódicamente en los cultivos y en las granjas animales. Fue difícil de llevar a cabo puesto que los propietarios de tierras preferían los esclavos. Por lo tanto aquellos que controlaban la tierra empezaron a transferir más responsabilidades en el campesinado.

Los cambios en las fuerzas de producción alentaron cambios en las relaciones de producción. Marx describió como la base económica de la sociedad generaba una superestructura legal y política entera. Pero dado que las fuerzas productivas se habían desarrollado, la vieja superestructura empezó a transformarse en un bloque que se oponía al nuevo bloque, generando un conflicto entre ambos.

Por lo tanto había una conexión necesaria entre los métodos de producción y la manera más provechosa de una minoría para explotar el resto de la población. Y este no sólo era el caso del crecimiento del feudalismo europeo, también era cierto para la creación de un tipo de explotación basado en el trabajo “libre” del capitalismo.

Pero muchos historiadores ignoran la manera en que el desarrollo de las fuerzas de producción afectan a la gente y fomenta los cambios.

Marx mostró que una precondición para la emergencia del capitalismo consistía en la separación de los productores inmediatos de los medios de producción. El control de estos pasaba entonces a manos de la nueva clase explotadora y los productores –la gente trabajadora– no tenían entonces otra manera de ganarse la vida que vendiendo su propia habilidad para trabajar.

Pero su premio por el trabajo era más bajo que el valor de los productos que su trabajo había creado. La diferencia, “el excedente”, iba a parar a las carteras de sus jefes. Marx denominó este proceso “explotación”. Describió también como la fuerza de trabajo inglesa fue separada a la fuerza de su control sobre los medios de producción.

Los cercamientos de tierra de los siglos XVI, XVII y XVIII expulsaron al campesinado de las tierras y le empujó a buscar trabajo en las ciudades en auge.

Confiscando las tierras En muchas partes del mundo el proceso ha continuado incluso durante el siglo XX. Los colonos blancos colonizaron las tierras de los nativos de lugares como Sudáfrica. Pero separar los productores de los medios de producción no fue por sí mismo suficiente para llevar a cabo el desarrollo del capitalismo.

En Italia bajo la República romana del siglo segundo antes de Cristo la deuda expulsó al campesinado de sus tierras pero se produjo la esclavitud a gran escala más que el establecimiento de un sistema basado en el trabajo asalariado.

Incluso las primeras empresas industriales del mundo no necesariamente utilizaban trabajo asalariado. Algunas usaban convictos o esclavos. La esclavitud era una manera lógica para la clase dirigente de extraer un excedente más de los explotados, puesto que garantizaba máximos beneficios. Pero tenía un inconveniente. Los peones se sentían resentidos por sus condiciones y esto afectaba la calidad de lo que producían.
Supervisar a los esclavos también era caro. Por eso pronto hubo críticos de la esclavitud entre las mismas clases dirigentes. Pero en muchas de las sociedades clasistas agrarias la gleba, donde los peones eran medio libres, era más común que la esclavitud total.

En el siglo X en la Europa Occidental, por ejemplo, la producción aumentó cuando el campesinado recibió más responsabilidades. Otra vez esto muestra que los cambios en las formas de explotación estaban conectados con los cambios en los métodos de producción.

El capitalismo para desarrollarse no sólo necesitaba la separación de los productores inmediatos de su control sobre los medios de producción, sino que también requería nuevas maneras de producir que darían a los explotadores un excedente más grande debido a que el trabajo “libre” asalariado producía más beneficios que el modo de producción esclavista o feudal.

Y estas nuevas maneras de producir tuvieron que escapar del control de las viejas clases dirigentes agrarias o como mínimo del sector mayoritario de esta clase.

Las visiones dominantes entre los historiadores sobre como se desarrolló el capitalismo no se sostienen. “Los valores europeos” no crearon el capitalismo, fue el capitalismo el que creó estos valores. El capitalismo no se desarrolló por algún carácter especial de Europa. Es un producto del desarrollo global de las fuerzas y las relaciones de producción a gran escala.

La agricultura se desarrolló primero en el Próximo Oriente hace unos 10.000 años. Desde entonces se ha producido un crecimiento acumulativo de nuevas fuerzas de producción, esparcido a través de las masas de tierra conectadas de Europa, Asia y África. El auge del capitalismo en Europa no es más que una de las fases pasajeras en este proceso.

Por Talat Ahmed 

Miembro del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha / En lluita.
Artículo traducido del inglés por Albert Portillo de Estudiantes En lucha / Estudiants En lluita.