viernes, 25 de octubre de 2013

Josep Isern: "Los templarios crearon la banca y la Bolsa"

El profesor catalán desvela enigmas del Temple y los masones 


Un halo de misterio sigue rodeando a los templarios y a los masones. Uno de los mayores especialistas en el tema, el matemático, físico y compositor catalán Josep María Isern i Monné desvela en León algunos de sus enigmas en la conferencia que pronunció en la Sala Región del Instituto Leonés de Cultura.
"Los templarios crearon los principios de la banca y la Bolsa", asegura este investigador, experto en numerología y simbología, que ha logrado desvelar el cuadrado mágico de los templarios, un símbolo que alberga —en sus cinco palabras y en sus veinticinco letras— mensajes en latín que dejaron representados en todos los cenobios de su orden y en las catedrales de Europa. Hasta ahora, el cuadro esotérico de la Orden del Temple era conocido por cuantos se han dedicado a su estudio, pero nadie había logrado interpretar su significado.
"Los templarios revolucionaron el mundo", afirma Isern. Recuerda que los caballeros de Cristo, dedicados a defender la cruz y los santos lugares, forjaron un imperio en Oriente, "de ahí que se valieron de sus códigos para ocultar sus secretos y sus riquezas", explica. En el momento de su disolución, la Orden del Temple, también conocida como Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, contaba con más de 15.000 miembros y posesiones en España, Francia, Inglaterra, Portugal, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Polonia.
Isern afirma que los templarios y los masones fueron fundamentales en la construcción de las catedrales góticas. Los caballeros-monjes financiaron la mayoría de los templos góticos, mientras que el origen mismo de los masones procede de los gremios de constructores medievales.


Isern cuenta que a partir de las Cruzadas se importó una cultura de Oriente muy importante; y que algunos fenómenos de la luz en las catedrales góticas están relacionados con el ‘efecto relámpago’ que se produce en las pirámides egipcias. "La base de las pirámides es cuadrangular, pero debido a la inclinación de sus caras llega a ser octogonal, ya que cada una de las caras no está compuesta por un solo plano, sino por dos". Esta rareza hace que los días de solsticio "una persona situada en una esquina vea a otra persona iluminada en la siguiente esquina y que se oculte rápidamente, según la inclinación de la luz solar". Algo similar sucede en las catedrales góticas. "En determinados días del año un ventanal ilumina una sepultura o un punto determinado del edificio".
En siete catedrales francesas, las dedicadas a la Virgen, se produce un curioso efecto de luz, de forma que en los solsticios del año se proyecta el signo de Virgo sobre el suelo.
Isern explica que la Catedral de León es excepcional y que sus medidas corresponden a las utilizadas en la de Chartres. El profesor catalán es consciente del interés que suscitan en el público tanto los masones como los templarios, porque "a la gente le gustan las cosas ocultas", dice.

Fuente: Diario de Leon

miércoles, 23 de octubre de 2013

La enigmática Edad Media

Las últimas investigaciones historiográficas llevadas a cabo sobre la Edad Media en la Universidad de Oxford, pilotadas por el catedrático de Historia Medieval y miembro del All Souls College, Chris Wickman, nos sorprenden en cuanto que iluminan esferas de la vida medieval que contradicen la visión que hasta ahora teníamos de la Edad Media. Para empezar no fue el régimen feudal y la relación jurídica señor-siervos la principal estructura político-económica de la Edad Media, sobre todo de la Alta Edad Media. Existían miles de aldeas que no dependían de señores ni de monasterios, por ejemplo. Estas comunidades, que llegaron a ser algunas importantes ciudades, como Maastricht, dirigían sus propios tribunales locales, presididos por los “machtierns” en la Bretaña, u otros funcionarios egresados del mismo pueblo, en los que se resolvían las disputas, y otros asuntos públicos de la aldea también se conducían en estos tribunales. La mayoría de agentes judiciales y garantes eran campesinos, y la policía eran los propios habitantes. Y hasta el siglo X su llana jerarquía social parecía ser relativamente estable. Estos pueblos en los que predominaban los pequeños propietarios gobernaban sus propias vidas de manera autónoma. Estas ciudades se construían siguiendo un orden urbano reconocible que presupone un consenso y un amplio acuerdo entre los vecinos.

Estas comunidades autónomas, basadas en una democracia directa, fundamentan lo que Wickman llama “puebledad”. La mujer en estas comunidades tenía el papel de la suma administradora del hogar. Y un indicio de esto es que, en los enterramientos con ajuar funerario de los siglos VI, VII y VIII, es frecuente que se sepulte a las mujeres con llaves, lo que parece una representación de su control sobre el dinero y los suministros del hogar. Los forasteros que llegaban a los pueblos francos con intención de residenciarse no podían ser vetados, a no ser que el ciudadano que quisiese que el forastero no se instalase en su ciudad consiguiese el apoyo jurado de otros diez vecinos. Es evidente que aquellos cristianos tenían un sentido de la solidaridad entre los hombres algo más humanitario que los habitantes de Lampedusa en esta vieja y seviciosa meretriz que es la Europa de Merkel. Quizás la Edad Media no era una Edad Oscura, sino una época pobre, sencilla, religiosa y humanitaria, que no es exactamente lo mismo. A no ser que se tome por oscuro la falta de relieve histórico, entendiendo por tal la sustitución de la vida por la historia como teatro del poder político o como coto registrado de las comunidades políticas de élite.

Tampoco la Edad Media fue un período de estamentos inamovibles como sucede en las castas de la India. En nuestras fuentes hallamos docenas de obispos de nacimiento humilde, e incluso condes, como sucede con Leudasto de Tours, con quien Gregorio de Tours se mostraba tan despectivo. El período del 500 al 800 ha sido la de mayor autonomía local que ha existido en la Europa post-romana. Las aldeas organizadas con una especie de democracia directa en la que participaban los libres desarrollaban el comercio regional e interregional no sobre artículos de lujo ( comercio propio de comunidades con nobleza y alto clero que propiciaba un comercio de largas distancias entre Oriente y Occidente ), pero sí sobre importantes cantidades de artículos ordinarios ( cerámica, ropa, vino, alfarería, sal, etc. ) que ellos mismos servían como moneda de cambio, pues que era el trueque o intercambio de bienes el modo que tenía de funcionar este comercio. Por el contrario, la moneda siempre supone la existencia de un alto poder político efectivo.

En 721, Anstruda de Piacenza, en el norte de Italia, redactó un documento aparentemente poco corriente. Vendió su propia independencia legal a los hermanos Sigirado y Aroquis, porque se había casado con una persona que dependía de ella y estaba privada de libertad (era un servus). Los tres acordaron que sus futuros hijos seguirían siendo dependientes de los hermanos, a perpetuidad, pero que las hijas podrían comprar su independencia al casarse por el mismo dinero — tres solidi — que la propia Anstruda había recibido. Este documento quebranta al menos tres leyes: la ley que prohibía los matrimonios entre libres y no libres; la ley (o al menos la suposición de partida) de que las personas carentes de libertad no eran personas jurídicas, de modo que a las hijas de Anstruda no cabía atribuirles futuros derechos legales; y la ley que prohibía la independencia legal de las mujeres. En padre de Anstruda, Autario, un vir honestus o pequeño terrateniente, dio su aprobación al documento, pero el dinero de los derechos legales de Anstruda pasó directamente a manos de ella, y ella es la protagonista de toda esta narración en la que ella misma parece ser única dueña de su destino. Hay un punto de ironía en el hecho de que este relato de una joven campesina nos muestre que ella — cuando en realidad estaba vendiendo su propia libertad — podía imponer sus propias reglas y crear su propio contexto social, incluso en una sociedad que restringía la independencia femenina como se dice de la medieval. Esto nos podría desvelar cosas de Anstruda como persona, que serían muy interesantes para un novelista, pero también nos dice algo sobre la fluidez de la “oscura” sociedad medieval.

La escuela medievalista de Oxford nos está dando un giro casi copernicano a la visión que tenemos de la Edad Media, sin duda alguna falsa gracias, sobre todo, a la historiografía y la literatura románticas.

Martín-Miguel Rubio Esteban
Fuente: El Imparcial

miércoles, 2 de octubre de 2013

Hallan los restos de un "vampiro" medieval con un hierro clavado

Arqueólogos búlgaros anunciaron hoy el descubrimiento del esqueleto de un hombre que vivió entre el siglo XIII y el XIV y al que clavaron un arado de hierro en el pecho para evitar que tras su muerte se convirtiera en "vampiro".
El hallazgo ha sido anunciado por Nikolay Ovcharov, el jefe del equipo arqueológico que desde hace años trabaja para documentar un antiguo complejo urbano situado en Perperikov, en el sur de Bulgaria.
"El hombre enterrado en vida tenía entre 35 y 40 años. Monedas de bronce que encontramos entre sus dientes muestran el período en el que vivió. Tenía clavado en la parte izquierda de su torso, entre el cuello y el pecho, un arado de hierro", declaró Ovcharov desde Perperikov, según recoge la agencia Standart.
Las creencias vampíricas procedentes del paganismo las preservaron los cristianos ortodoxos en los Balcanes durante la Edad Media, cuando se pensaba que además del hierro, podían utilizarse estacas de madera para atravesar el corazón del muerto, cubrirlo con ascuas o atar sus extremidades para evitar su conversión en vampiro.

Otro caso
Un hallazgo similar en junio del año pasado en la pequeña ciudad de Sozopol, a orillas del Mar Negro, reveló los restos de un hombre que vivió en el siglo VIII ó IX y que tenía un hierro clavado en el corazón, lo que causó un gran revuelo en el país balcánico.
Su descubridor, el director del Museo Nacional de Historia, Bozhidar Dimitrov, explicó entonces a Efe que ese rito se practicaba con personas consideradas malvadas o con quienes se ocupaban de algo que la sociedad no entendía, como por ejemplo investigaciones científicas o médicas.
Entonces se creía que después de morir "esas personas se convertían en vampiros y torturaban y atormentaban a los vivos y se bebían su sangre durante la noche", explicó Dimitrov.
Varios medievalistas búlgaros también consideran que en aquella época la superstición llevaba a pensar que las personas con anomalías físicas eran vampiros.
Fuente: Diario La Voz

martes, 27 de agosto de 2013

¿De dónde proviene el capitalismo?

Análisis del desarrollo del sistema y la manera en que lo hizo en las diferentes partes del mundo. También se explica por qué el desarrollo del capitalismo en Europa Occidental no fue más que resultado de la casualidad.

¿Por qué el capitalismo industrial se desarrolló en algunos países y no en otros? Esta es una de las preguntas más curiosas de la historia.

Las sociedades occidentales desarrollaron un avanzado sistema capitalista industrial mientras que otras civilizaciones en Latinoamérica, Asia y África no lo hacían. Algunos historiadores dicen a partir de esto que las sociedades orientales son “atrasadas”, que el capitalismo se desarrolló en el Europa occidental a causa de los “valores occidentales” o de algún tipo de innovación “natural”.

Ignoran el hecho de que las sociedades orientales produjeron gran p
arte de las innovaciones científicas, culturales y materiales de la historia. Pero los historiadores ortodoxos intentan presentar versiones de la historia que separan el desarrollo de una parte del mundo de la otra.

El libro de Kenneth Pomeranz, La Gran Divergencia, da pruebas empíricas que derrocan esta visión de la historia. Muestra que había fuertes paralelismos entre Europa y el sudeste asiático en términos de esperanza de vida, ya en 1750. Pomeranz argumenta que la divergencia de Europa en el siglo XIX respecto el resto del mundo se debe principalmente a la azarosa localización del carbón. Esto hizo que el fracaso europeo de explotar intensivamente la tierra fuera un problema menor puesto que el carbón permitiría el crecimiento de las industrias intensivas eléctricas.

Otro hecho crucial se debe al comercio. Las Américas ofrecieron un gran recurso de los muchos productos que Europa necesitaba y los necesitaba más que cualquier otro país asiático. Mientras tanto, el crecimiento de la población y la manufactura pararon las exportaciones de recursos vitales de las regiones asiáticas, el crecimiento allá provino del uso intensivo de la mano de obra y del uso de los recursos naturales.
 
Hasta entonces el comercio y los comerciantes no eran una característica distintiva de Europa. Había comercio lucrativo y activas ciudades comerciales en todo el Mediterráneo, en China y en la Península Arábica. Los mercaderes emergieron como clase dentro de las sociedades agrarias pre capitalistas, compraban productos en un lugar y los vendían en otro. Los mercaderes establecieron ciudades y aumentaron su influencia donde nuevos modelos de vida se estaban desarrollando. Hecho tan cierto para la China o el norte de África como para Florencia o Brujas (Bélgica).

Estas clases mercantiles emergieron de una manera similar en sociedades con poco o ningún contacto entre ellas. Aparecieron en el segundo milenio antes de Cristo en Babilonia y Egipto y el 300 AC en la India, en China, en Grecia y Roma. Normalmente dejaron un poso ideológico, político y económico. Budismo, Hinduismo, Cristianismo e Islam fueron extendidos a través de las rutas comerciales por los mercaderes.

Las grandes lenguas del mundo a menudo se desarrollaron por la comunicación entre la gente en las rutas comerciales y los mercados. Los sectores de la establecida clase dirigente agraria trataron repetidamente a los mercaderes como útiles aliados en las luchas por el poder contra otros grupos sociales. Pero los comerciantes siempre eran los aliados débiles. La riqueza de los comerciantes vino de la malversación del excedente bajo el control de la vieja clase dirigente –y la clase dirigente se resintió de ello. Incluso el mercader más poderoso podía ser de repente lanzado a la prisión o perder su cabeza.

Karl Marx distinguió entre diferentes tipos de capital. Los comerciantes sacaban beneficios financiando el comercio y el capital financiero de los usureros salía de los intereses que los préstamos. El capital productivo provenía de emplear a las y los trabajadores para producir bienes.

Imperios El capital mercantil y el capital financiero existían ya bajo los viejos imperios. El capital productivo hizo sólo extrañas y efímeras apariciones. Los comerciantes no desarrollaron las fuerzas de producción por ellos mismos. Cuando empezaron a ejercer influencia política en algunas áreas, crearon formas estatales que hicieron posible el desarrollo industrial y agrario capitalista en Europa.

¿Por qué esto pasó en algunos lugares y no en otros? Esto está conectado con la manera en que el desarrollo económico incentivó nuevas relaciones sociales que eventualmente chocaron contra los viejos dirigentes y sus estructuras. En algunos lugares la producción empezó a tomar nuevas y avanzadas formas. Aquí las nuevas relaciones sociales sacudieron la vieja sociedad. Pero los adelantos decisivos todavía se apoyaban en la lucha revolucionaria exitosa.

En la Europa Occidental las nuevas técnicas productivas desarrolladas durante los siglos X y XI funcionaron mejor cuando se aplicaban metódicamente en los cultivos y en las granjas animales. Fue difícil de llevar a cabo puesto que los propietarios de tierras preferían los esclavos. Por lo tanto aquellos que controlaban la tierra empezaron a transferir más responsabilidades en el campesinado.

Los cambios en las fuerzas de producción alentaron cambios en las relaciones de producción. Marx describió como la base económica de la sociedad generaba una superestructura legal y política entera. Pero dado que las fuerzas productivas se habían desarrollado, la vieja superestructura empezó a transformarse en un bloque que se oponía al nuevo bloque, generando un conflicto entre ambos.

Por lo tanto había una conexión necesaria entre los métodos de producción y la manera más provechosa de una minoría para explotar el resto de la población. Y este no sólo era el caso del crecimiento del feudalismo europeo, también era cierto para la creación de un tipo de explotación basado en el trabajo “libre” del capitalismo.

Pero muchos historiadores ignoran la manera en que el desarrollo de las fuerzas de producción afectan a la gente y fomenta los cambios.

Marx mostró que una precondición para la emergencia del capitalismo consistía en la separación de los productores inmediatos de los medios de producción. El control de estos pasaba entonces a manos de la nueva clase explotadora y los productores –la gente trabajadora– no tenían entonces otra manera de ganarse la vida que vendiendo su propia habilidad para trabajar.

Pero su premio por el trabajo era más bajo que el valor de los productos que su trabajo había creado. La diferencia, “el excedente”, iba a parar a las carteras de sus jefes. Marx denominó este proceso “explotación”. Describió también como la fuerza de trabajo inglesa fue separada a la fuerza de su control sobre los medios de producción.

Los cercamientos de tierra de los siglos XVI, XVII y XVIII expulsaron al campesinado de las tierras y le empujó a buscar trabajo en las ciudades en auge.

Confiscando las tierras En muchas partes del mundo el proceso ha continuado incluso durante el siglo XX. Los colonos blancos colonizaron las tierras de los nativos de lugares como Sudáfrica. Pero separar los productores de los medios de producción no fue por sí mismo suficiente para llevar a cabo el desarrollo del capitalismo.

En Italia bajo la República romana del siglo segundo antes de Cristo la deuda expulsó al campesinado de sus tierras pero se produjo la esclavitud a gran escala más que el establecimiento de un sistema basado en el trabajo asalariado.

Incluso las primeras empresas industriales del mundo no necesariamente utilizaban trabajo asalariado. Algunas usaban convictos o esclavos. La esclavitud era una manera lógica para la clase dirigente de extraer un excedente más de los explotados, puesto que garantizaba máximos beneficios. Pero tenía un inconveniente. Los peones se sentían resentidos por sus condiciones y esto afectaba la calidad de lo que producían.
Supervisar a los esclavos también era caro. Por eso pronto hubo críticos de la esclavitud entre las mismas clases dirigentes. Pero en muchas de las sociedades clasistas agrarias la gleba, donde los peones eran medio libres, era más común que la esclavitud total.

En el siglo X en la Europa Occidental, por ejemplo, la producción aumentó cuando el campesinado recibió más responsabilidades. Otra vez esto muestra que los cambios en las formas de explotación estaban conectados con los cambios en los métodos de producción.

El capitalismo para desarrollarse no sólo necesitaba la separación de los productores inmediatos de su control sobre los medios de producción, sino que también requería nuevas maneras de producir que darían a los explotadores un excedente más grande debido a que el trabajo “libre” asalariado producía más beneficios que el modo de producción esclavista o feudal.

Y estas nuevas maneras de producir tuvieron que escapar del control de las viejas clases dirigentes agrarias o como mínimo del sector mayoritario de esta clase.

Las visiones dominantes entre los historiadores sobre como se desarrolló el capitalismo no se sostienen. “Los valores europeos” no crearon el capitalismo, fue el capitalismo el que creó estos valores. El capitalismo no se desarrolló por algún carácter especial de Europa. Es un producto del desarrollo global de las fuerzas y las relaciones de producción a gran escala.

La agricultura se desarrolló primero en el Próximo Oriente hace unos 10.000 años. Desde entonces se ha producido un crecimiento acumulativo de nuevas fuerzas de producción, esparcido a través de las masas de tierra conectadas de Europa, Asia y África. El auge del capitalismo en Europa no es más que una de las fases pasajeras en este proceso.

Por Talat Ahmed 

Miembro del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha / En lluita.
Artículo traducido del inglés por Albert Portillo de Estudiantes En lucha / Estudiants En lluita.

miércoles, 24 de julio de 2013

Roman Temple Discovered By Archaeologists In England


A Roman temple dating from the second century A.D. has unearthed by archaeologists in the north of England. The temple was found near Hadrian’s Wall, a defensive fortification built by the Romans in Britain, and is part of a larger settlement that developed around the wall.

The remains were first uncovered in 1880 by the amateur archaeologist Joseph Robinson, but the team, led by Ian Haynes, from the University of Newcastle, excavating the site in 2013 was able to confirm the building was an ancient Roman temple. A settlement was established at the site and was built around a Roman fort and Hadrian’s Wall.

The Roman temple had an approximate height of 8.4 meters (27.6 feet), and the archaeologists are working on drawing a reconstruction of it. “We can confirm the stone building first uncovered in the 1880s was a temple from its shape, characteristically rectangular with an apse at the southern end.  Foundations for columns at the entrance at the northern end of the building have also been identified,” said Haynes.
According to Haynes, the ruin is the most northwesterly Roman temple ever discovered. Maryport is a coastal town located in the borough of Cumbria in Cumberland. During Roman times, Maryport was the site of a fort called Alaluna and served as a coastal supply line to Hadrian’s Wall.
Hadrian's Wall was a defensive fortification built by the Romans in the province of Britannia during the second century AD.
The team is currently in the third year of a planned five-year excavation project. Nigel Mills, director of world heritage and access for the Hadrian's Wall Trust, said the discovery of a Roman temple as well as the settlement that developed around the fort were an important discovery for Roman history and plans are in place to begin excavating nearby buildings. "The fort and civilian settlement at Maryport were a significant element of the coastal defenses lining the northwestern boundary of the Roman Empire for more than 300 years," he said.
Hadrian’s Wall, which was declared a World Heritage Site in 1987, was built by the Roman Emperor Hadrian in 122 A.D. and was 118 kilometers (approximately 73 miles) long. The archaeologists plan on returning to the temple site next to study the building and determine the original location of altars discovered around Maryport. The altars were dedicated to Roman gods, including Jupiter, and were routinely relocated.
International Business Times

martes, 2 de julio de 2013

Ricardo Izquierdo: "En el siglo XIV también hubo 'escraches'. La diferencia es que esos sí eran violentos"

"La crisis del siglo XIV, los judíos y otras crisis en la historia de España" es el título del XXIII Curso de verano de Cultura Hispanojudía y Sefardí, que ayer fue inaugurado en el Vicerrectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha y que se celebrará hasta mañana en Toledo. Se trata de una mirada a un momento concreto de la historia que los directores del curso, el medievalista Ricardo Izquierdo (Facultad de Humanidades de Toledo) y el arqueólogo Santiago Palomero (Museo Sefardí), pretenden extrapolar a una perspectiva más amplia, incluidos los paralelismos con la situación económica y social de nuestros días.

"Guy Bois lo explicó recientemente en un texto magnífico, en donde comparó la crisis sistémica del XIV, sacudida por problemas tan graves como la Peste Negra, y la actualidad". Según Santiago Palomero, este autor francés establece "una comparación odiosa, como todas las comparaciones, pero sumamente interesante: tanto el feudalismo medieval como el capitalismo han sido periodos de gran crecimiento seguidos de una etapa de estancamiento que produjo los mismos problemas que podemos encontrar en la actualidad, como una fuerte bajada de la demanda y conflictos sociales".

Ricardo Izquierdo reflexionaba ayer en términos muy similares, recordando que los judíos fueron en el siglo XIV un sector de la población especialmente castigado a consecuencia de esa crisis. "Los historiadores hemos establecido que ya en la segunda mitad del siglo XIII es posible encontrar síntomas de agotamiento. Las malas cosechas crearon serias necesidades en el campo, donde se concentraba la mayor parte de la población, y también en las ciudades". La población cristiana acudió a los banqueros de la época, muchos de los cuales eran judíos -'no todos', apostilló Izquierdo, "porque sería contribuir a fortalecer un tópico muy extendido"-, y contrajo importantes deudas. "Conservamos abundante documentación sobre los intentos de anular esas deudas o pedir moratorias. También entonces se pedía la condonación y tampoco entonces podía hacer mucho el rey, puesto que la supresión total habría supuesto la ruina para el reino". Según el decano de la Facultad de Humanidades de Toledo, "en aquel entonces había también ‘escraches’, si entendemos la palabra como protestas contra el sistema financiero. La diferencia es que en 1391 no solamente hubo concentraciones a las puertas de las casas, sino que se experimentaron numerosos episodios de violencia, incluida la muerte de muchas personas. Bastó con que un exaltado como Ferrán Martínez, arcediano de Écija, movilizase a gran parte de la población cristiana de la zona sevillana para provocar enormes oleadas de violencia que también tuvieron su eco en Toledo".

Es cierto que en aquel momento el siglo XIV estaba ya tocando a su fin, pero toda Europa padecía las consecuencias de ese difícil periodo, incluido el acusado descenso demográfico que trajo consigo la Peste Negra. "1391 es una fecha importante", continuó Izquierdo, "pues puede entenderse como punto de partida del fenómeno converso. Es a partir de entonces cuando muchos judíos se enfrentaron a la disyuntiva entre seguir sometidos a crecientes ataques o convertirse".Es en ese panorama en el que arranca la Inquisición. "Un fenómeno -añadió SantiagoPalomero- que, como ha escrito Netanyahu, no arremetió tanto contra los judíos sino contra los cristianos conversos, que ya eran miembros de la sociedad con pleno derecho y a quienes los propios judíos criticaban por su profunda asimilación".

El XXIII Curso de verano de Cultura Hispanojudía y Sefardí, cuyas sesiones se trasladaron ayer por la tarde a la Sinagoga del Tránsito, fue inaugurado con una conferencia del arquitecto y medievalista Jean Passini, investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS). La segunda jornada, prevista para hoy, incluirá las intervenciones de Ricardo Izquierdo, y de Yolanda Moreno (Universidad Complutense). Carmen Gómez Gómez (UCM) abordará la situación de las familias judías toledanas ante la Peste Negra, mientras que Juan Ignacio Pulido (Universidad de Alcalá de Henares) hablará sobre los orígenes del problema converso y su permanencia en el tiempo.

El curso finalizará mañana, 3 de julio, con una intervención de Juan Ignacio de Mesa (UCLM) sobre la economía y sociedad en el siglo XIV y sus paralelismos sobre la sociedad actual, así como con una mesa redonda moderada por Santiago Palomero sobre otras crisis que han sacudido España a lo largo de su historia.

Arsenio Escolar: "Pedro I demostró una gran noción de Estado"

"Mi hijo y yo nos decantamos, a la hora de escribir sobre Pedro I de Castilla, por un título que conjugase los dos apelativos del rey, el Justiciero y el Cruel, que es con el que este monarca ha pasado a la historia". El periodista Arsenio Escolar habló sobre el personaje que ocupa el espacio central de su trilogía sobre la historia castellana, de la cual dos libros han visto ya la luz, La nación inventada y El justiciero cruel, ambos publicados por Atalaya. Tanto el periodista burgalés como su hijo Ignacio se enfrentaron a un monarca cuya trayectoria contribuyó sustancialmente a alterar el primero de sus biógrafos, Pero López de Ayala, partidario de este rey y después de su hermanastro y sucesor. "Pedro I cometió excesos, sí, algunos terribles, pero no debemos olvidar que demostró una profunda noción de Estado, muy superior a la perspectiva de su época". Fue muy avanzado, por ejemplo, en sus planteamientos militares y en su concepción de una hacienda pública, "campo en el que ya había dado algunos pasos su padre, Alfonso XI. En general, podríamos decir sin temor a equivocarnos que se anticipó ciento cincuenta años a su época, ofreciendo aspectos que más adelante encontraremos durante el Renacimiento y las monarquías absolutas". Escolar, quien expresó su satisfacción por volver a Toledo -El justiciero cruel fue presentado hace escasos meses en el Museo del Greco-, avanzó que la tercera parte de su trilogía sobre la peripecia castellana, que comprenderá la etapa entre Juan II y los Comuneros, estará lista en un año.

Fuente: La Tribuna de Toledo
XXIII CURSO HISPANOJUDÍO
Julio de 2013

sábado, 22 de junio de 2013

¿La mujer no tenía alma en la Edad Media?

El cine y la televisión asocia Medievo con barbarie y oscuridad. Y que la Iglesia consideraba a la mujer el mismísimo demonio. Nada más lejos de la realidad.

Una gran víctima de la ignorancia es la Edad Media; marcada por un halo de oscuridad desde hace siglos. El término Medievo viene de en medio, como diciendo: no es más que el espacio entre lo grecorromano y el Renacimiento. Y la cultura contemporánea no ha hecho más que acentuar esa imagen. No hay serie de televisión, película o bestseller que no ofrezca una imagen distorsionada de la Edad Media, con la mujer reducida a la condición de una inutilidad, cuando no de una bruja.

Lo que los escolares del siglo XXI no saben es que la mujer medieval competía con el hombre en igualdad de derechos, realizaba operaciones mercantiles, desempeñaba diversos oficios y tenía influencia en terrenos como la religión y la cultura.

Régine Pernoud, autora de notables biografías sobre Leonor de Aquitania y Juana de Arco, ha dejado en evidencia, con sus investigaciones, a quienes señalan que en el siglo XX “la mujer sale, por fin, de la Edad Media”. En este periodo la mujer gozó de un relevante estatus y tuvo un papel esencial en campos como la economía, la religión y la cultura.

Especialista en el Medievo; Régine Pernoud (1909-1998) es autora, entre otros, de los libros La mujer en el tiempo de las catedrales; La mujer en el tiempo de las Cruzadas; Blanca de Castilla; ¿Qué es la Edad Media? y A la luz de la Edad Media. En todos ellos, esta antigua archivera desmitifica la imagen que asocia a la mujer medieval con sumisión e ignorancia.

En aquellos tiempos la mujer disfrutaba de igualdad jurídica respecto al varón: podían votar en las asambleas o en los municipios rurales. E incluso se adelanta mil años a usos y costumbres actuales. Por ejemplo, en numerosas actas notariales consta que las esposas hacían operaciones comerciales sin autorización del marido. El problema es que muchos de esos logros sociales se perdieron en el Renacimiento. Y que los programas escolares de la Ilustración y del siglo XIX redujo el milenio medieval a un paréntesis de “tinieblas”. Hoy, la televisión y el cine han hecho el resto.

En su libro Para acabar con la Edad Media, Pernoud ridiculiza el muy extendido tópico de que la Iglesia no admitió hasta el siglo XV que la mujer tuviera alma: “Es decir, que durante siglos se ha bautizado y admitido en la Eucaristía a unos seres sin alma… ¿por qué no se hizo lo mismo con los animales?”.

De hecho, la mujer medieval disfrutó de más derechos que la de Roma, completamente supeditada al paterfamilias. E incluso había abadesas con poder de señores feudales y con preparación cultural muy superior al de los hombres. Personajes como Santa Catalina de Siena, con una influencia directa sobre el papado, serían casi impensables siglos después. Otro tópico es considerar a la mujer como mera decoración en la sociedad de aquellos siglos. Régine Pernoud demuestra en sus estudios, que ejercía muy diversos oficios: maestra, boticaria, copista, miniaturista, encuadernadora, etcétera.

Las féminas tenían voz y voto en las juntas de la Mesta castellana, y en las asambleas locales de pastores el voto femenino era tan válido como el de sus colegas varones. Por otro lado, desde el siglo XII, con la aparición de la lírica cortés, se redescubre a la dama como motivo de inspiración y constante argumental, a quien el poeta se dirige con una ternura y respeto. La mujer se convierte así en uno de los grandes leitmotiv de la literatura europea.

Es innegable que muchas féminas se vieron sometidos a abusos y vejaciones, y que la viudedad equivalía a miseria y desamparo. Pero justamente, para paliar todo eso, la Iglesia recicló a los guerreros en caballeros, introdujo el culto mariano y al proponer como modelo de conducta un patrón femenino, ayudó a las mujeres en su lucha por la igualdad social. Y los trovadores pusieron en un pedestal a la figura de la dama, redescubriendo el valor de la feminidad, y rindiendo un homenaje a la mujer que muy pocas veces en la Historia ha sido superado. 

Tomás Basallo
La Gaceta