viernes, 29 de marzo de 2013

Las insurrecciones aldeanas en Inglaterra según Max Beer


El historiador austro-húngaro analiza los movimientos sociales de 1381 desde una mirada marxista


Luchas nacionales y luchas sociales

En Inglaterra, Bohemia y Alemania el tránsito de la Edad Media a la modernidad se dio a través de luchas religiosas, sociales y nacionales. Las primeras abarcaron la Reforma; las segundas, las rebeliones aldeanas y las terceras, a guerras exteriores. Los principales jefes de estos movimientos fueron John Wiclef en Inglaterra, John Huss en Bohemia y Martín Lutero en Alemania.
John Wiclef fue el verdadero promotor de los tiempos modernos en el dominio religioso y nacional pero desde el punto de vista de la violencia y la lucha, Bohemia y Alemania superaban a Inglaterra.

La situación económica y social en Inglaterra

A mediados del siglo XIII empezaron a manifestarse en Inglaterra los nuevos factores económicos y sociales. A medida que los productos agrícolas aumentaban de valor, los señores feudales se dedicaron a ampliar sus dominios a costa de las tierras comunales que ellos reivindicaban como de su propiedad exclusiva. Las comunidades aldeanas perdieron su situación tradicional y los aldeanos terratenientes volvieron a caer en su condición de siervos.
La Peste Negra de 1349 se llevó una parte de la población trabajadora lo que ocasionó que se acrecentara la demanda mano de obra. Hacia 1350 el Parlamento dictó una ley que atacaba los salarios lo que provocó el descontento de la clase trabajadora que pronto revistió un carácter revolucionario.

La agitación revolucionaria

El siglo XIV fue una época en que comenzaban las primeras traducciones de la Biblia. Los escritores mas notables eran el poeta Godofredo, Chaucer y William Langland. En la Universidad de Oxford se comenzaban a divulgar doctrinas heréticas. Langlad decía: “Predican acerca de Platón y enseñan apoyándose en Séneca, que todo debe ser común bajo el cielo (…) ¿Cómo podría Dios prohibir en sus diez mandamientos el robo? Porque el robo presupone, evidentemente la propiedad privada. Por tanto, la propiedad privada supone una institución divina”.

John Wiclef

John Wiclef fue el verdadero promotor de la Reforma y de la resistencia nacional a la Iglesia. Lo que se planteaba era libertar al Estado inglés de la dominación papal y trabajar por la independencia del poder central de Inglaterra. Por otro lado pretendía defender a las comunidades aldeanas contra la avidez de la nobleza y de la Iglesia.
Su propaganda en pro de la pobreza evangélica habría significado en realidad la confiscación de los bienes del clero por el poder temporal (reyes y nobleza) y le habría ganado las simpatías de esas potencias si al propio tiempo no hubiera defendido los derechos de las comunidades aldeanas y, teóricamente, el comunismo.

La reforma religiosa y económica que preconizaba lo dejó mal parado con la Iglesia y los señores. Durante su lucha contra la Iglesia se hizo hereje. Atacó los sacramentos, la confesión, las indulgencias y el culto a los santos. Varias de sus tesis fueron condenadas por el papa Gregorio XXI en 1377 y declaradas heréticas por el Sínodo de Lyon en 1382.

La teología medieval generó pensadores tales como Santo Tomás de Aquino, Marsilio de Padua y Guillermo de Occam. Por un lado Santo Tomás presentaba un carácter conservador y tanto Marsilio de Padua como Occam se mostraban mas democráticos. Según Santo Tomás. El Estado hubo de adaptarse a la conciencia actual del hombre y al desarrollo general de la sociedad. Para los otros dos, no es legítima la realeza sino cuando emana de la voluntad del pueblo. Para Wiclef siempre trascendía a pecado la realeza. Sólo si se aliaba al comunismo podría resultar legítima. Opinaba que no podía realizarse el comunismo sino por medios morales con ayuda de la educación del pueblo y no por medio de la violencia y la revuelta.

John Ball

Según la historia, John Ball era discípulo de Wiclef. En sus discursos abundaban las palabras tales como la libertad, la igualdad, la democracia y el comunismo. Predicaba acerca de la naturaleza diciendo que al principio todos los hombres eran iguales. No se habían creado las diferencias de amo a servidor sino por el deseo de opresión de los hombres inmorales contrariando la voluntad de Dios. Ahora llega el momento de romper con el yugo de la esclavitud. Si lo quisieran en serio las masas populares, podrían libertarse desde luego. La vida social se asemeja a un campo. El labrador inteligente arranca la mala hierba, desembaraza de todo género de plantas dañinas el suelo y la buena semilla. Pues bien: los señores, los abogados, los jueces, son mala hierba que chupa todas las fuerzas de la sociedad. Por eso hay que desembarazarse de ellos. Sólo entonces podrán los labradores disfrutar los productos de sus campos y llevar una vida dichosa. Entonces serán libres los hombres todos.

Las revueltas aldeanas

En Junio de 1381 estalló la primera insurrección aldeana. Sería un error creer que esta insurrección perseguía móviles puramente comunistas. Sólo exigían los aldeanos que se protegiera a las comunidades contra los abusos de la nobleza y el clero. En Londres se rebelaban contra los mercaderes y banqueros extranjeros que hacían viva la competencia a los nativos así como contra los tejedores flamencos que no aceptaban en sus talleres a ningún obrero inglés.

Los insurrectos ocuparon la ciudad y se entregaron a crueles represalias en la persona de sus opresores: cortesanos, ministros, abogados, etc. El 14 de Junio se encaminaron a la fortaleza y mandaron a decir al rey que querían celebrar una entrevista personal con él, para lo cual debía ir a Mile End, un barrio al este de Londres. El monarca acudió al llamamiento y cuando se abrieron las puertas de la fortaleza, penetraron los aldeanos golpeando a los consejeros del rey y asesinando al arzobispo de Sudbury. Wat Tyler se presentó a la cabeza de las tropas campesinas. Aunque se llegó a un acuerdo entre el Rey Ricardo y los cabecillas aldeanos las condiciones siguieron siendo muy duras pero cada vez fue desapareciendo mas la servidumbre.

Max Beer - Historia general del socialismo y de las luchas sociales









lunes, 18 de marzo de 2013

La Edad Media fue una elección


«Para muchos en la tecnoélite, incluso aquellos que no suscriben plenamente el optimismo sin límites de la Singularidad, el concepto de progreso perpetuo y crecimiento económico es algo que se da por sentado. Como ex clasicista convertido en tecnólogo, siempre he vivido con la sombra de la caída de Roma, el fracaso de su cultura intelectual, y la stasis que acaparó al mundo occidental durante la mayor parte de un milenio. Lo que más temo es que carezcamos de la voluntad y la previsión para enfrentar los problemas del mundo directamente, y que en su lugar nos rindamos a la superstición y la ignorancia.
Consideremos cómo en el año 375 A.D., tras un sueño en el que había sido azotado por ser "un ciceroniano" en lugar de un cristiano, San Jerónimo decidió dejar de leer a los autores clásicos y limitarse solamente a los textos cristianos, cómo los cristianos de Alejandría asesinaron a la filósofa y matemática Hipatia en el año 415, y démonos cuenta de que, al menos en parte, la llamada edad media no eran algo que se impusiera desde fuera, un derrumbe de la civilización a causa de las invasiones bárbaras, sino una elección, un abandono del conocimiento y el descubrimiento por una especie de fundamentalismo religioso.
Ahora consideremos los elementos conservadores en la religión americana y la política que se niegan a aceptar el conocimiento científico, que ridiculizan a sus oponentes por "basarse en la realidad", y preguntémonos: "¿Podría esa ideología llegar a dirigir la nación más poderosa de la tierra? Y si lo hiciera, ¿cuáles serían las consecuencias para el mundo?"
La historia nos enseña que los movimientos conservadores, que miran hacia atrás, surgen a menudo bajo condiciones de presión económica. Con el mundo enfrentándose a problemas que van desde el cambio climático al abismo demográfico y las poblaciones, es sensato imaginar futuros ampliamente divergentes.
Sí, podríamos encontrar soluciones tecnológicas que nos impulsen hacia una nueva era dorada de los robots, inteligencia colectiva y una economía construida en torno a la "clase creativa". Pero es como mínimo probable que no logremos encontrar esas soluciones lo suficientemente rápido, que el mundo caiga en la apatía, en el recelo hacia la ciencia y el progreso, y tras un declive de melancolía, en una nueva edad media.
Las civilizaciones fracasan. Nunca hemos visto una que no lo haya hecho. La diferencia es que la antorcha del progreso siempre se había pasado de una región a otra del mundo. Pero ahora, por primera vez, tenemos una única civilización global. Si fracasa, fracasamos todos juntos.»
Tim O'Reilly   en Edge.org

sábado, 16 de marzo de 2013

Hallan víctimas de la Peste Negra en Londres


El ADN puede revelar datos sobre la epidemia del siglo XIV


Las excavaciones de un proyecto ferroviario han posibilitado el hallazgo al norte de Londres de restos de trece cuerpos y cerámicas que datan de mediados del siglo XIV y que parecen pertenecer a la época de la peste negra. Los esqueletos se encontraron en la plaza Charterhouse, durante las excavaciones realizadas como parte del proyecto Crossrail.

Los análisis de ADN podrían aportar información valiosa sobre el desarrollo de la bacteria que originó la llamada peste negra o muerte negra, la pandemia de peste más devastadora en la historia de la humanidad que afectó a Europa en el siglo XIV y alcanzó su punto máximo entre 1347 y 1353.

La manera en la que estaban distribuidos los cadáveres en dos filas ordenadas sugiere que datan de la época en la que comenzó la peste, antes de que se convirtiera en la pandemia que años más tarde provocaría que los cuerpos se apilaran al azar en montones.

Durante las obras desarrolladas como parte de este proyecto ferroviario, los equipos han descubierto hasta la fecha esqueletos cerca del barrio londinense de Liverpool Street, al norte de la ciudad, restos de la Edad del Bronce y la mayor pieza de ámbar encontrada en el Reino Unido.



Fuente: La Voz de Galicia - 16 de Marzo de 2013


miércoles, 27 de febrero de 2013

La Edad Media anticipó el diálogo moderno entre ciencia y religión


La polémica suscitada a partir del siglo XI –“Discusión o Controversia de los Universales”- introdujo la Filosofía de Platón y Aristóteles en el contexto filosófico y teológico cristiano de la escolástica medieval. Los contendientes: Realistas y Nominalistas. Fueron las tendencias medievales de estas disputas un auténtico anticipo de las tendencias modernas en el diálogo entre la ciencia y la religión. 



En el período comprendido entre los siglos XI y XIII d.C., el mundo cristiano fue escenario de una importante controversia filosófica entre los teólogos de más renombre de la época, conocida como discusión o disputa sobre los Universales. 

Por Universales, en el contexto del debate en cuestión, se entienden los conceptos generales que convienen a los conjuntos que abarcan una misma especie de entes, algo así como como las Ideas o Arquetipos concebidos en la filosofía de Platón, que influyó notablemente en el pensamiento cristiano. 

La contienda de los Universales 

Los agrupados en uno de los bandos contendientes en la controversia de los Universales, los Realistas Medievales, sostenían que los Universales poseían una realidad semejante a la que los platónicos atribuían a las Ideas, o sea que eran entes reales, eternos, perfectos de los cuales los objetos de la naturaleza constituían una copia. 

Los objetos reales sólo existían por participación de la correspondiente Idea. Así, por ejemplo, un hombre era, según Platon y seguidores, una copia individual de la Idea Hombre y existía por participación en la Idea o Arquetipo Hombre. 

De forma análoga, los partidarios del Realismo Medieval, aducían, siguiendo a Platón, la realidad del Universal Hombre, del cual el hombre como inividuo era sólo una copia. 

Si bien se analiza, la mayor parte de los conceptos matemáticos como el de línea recta, y algunos de la física como los de cuerpo rígido y péndulo simple, tienen caracteríticas similares a las atribuidas a los arquetipos platónicos. 

La condición de eternidad atribuida por platónicos y realistas medievales a los universales tendrá singular importancia cuando mas adelante analicemos la influencia greco-latina en el pensamiento cristiano. 

El concepto de realidad en las ciencias 

A más de cuatro siglos de la controversia de los Universales, el análisis sobre la correspondencia entre lo que se entiende por realidad en la ciencia y lo que se entiende por los conceptos y teorías que en el ámbito científico se manejan, es tema todavía hoy tema de debate tanto en el plano netamente científico como en de la filosofía de la ciencia. 

Podemos recordar a Whitehead o a Penrose. El debate en cuestión se asemeja, en cierta manera, a la discusión medieval. Los contendientes del debate moderno representan por una parte a quienes alegan que las teorías establecidas y aceptadas por la comunidad científica reflejan la realidad tal como es. 

Pero, por otra parte, se sitúan en el otro bando quienes sostienen que las teorías sólo son hipótesis de trabajo utilizadas como instrumentos investigativos para continuar con el quehacer científico, siempre que no presenten contradicciones o ineficacia, debiendo dar paso entonces a otras hipótesis y teorías. El físico inglésStephen Hawking llama a los primeros Platónicos y a los segundos Positivistas. Hawking se declara positivista. 

En un famoso debate sostenido con su colega y colaborador Roger Penrose, relatado en el libro “The Nature of Space and Time”, nos dice Hawking que “Roger es Platónico mientras yo soy Positivista”. La polémica en cuestión se suscita acerca del famoso experimento teórico conocido como El Gato de Schrödinger, en el cual un gato encerrado en una caja tapada en que hay un dispositivo que emitirá un gas letal en un tiempo impredecible, de modo que durante un tiempo arbitrario antes de abrir la caja no se puede saber si ya funcionó o no, si el gato está vivo o está muerto. 

De acuerdo con la Teoría de la Mecánica Cuántica podría interpretarse que mientras no se abra la caja el gato estará en un estado entrelazado mitad vivo y mitad muerto. El platónico Penrose (por atribución de Hawking) dirá que lo del experimento “es real”, a lo que contestará el Positivista Hawking: “yo no requiero que la teoría corresponda a la realidad porque yo no sé lo que es eso”. 

Y continúa: “Todo lo que me interesa de la teoría es que pueda predecir resultados, y en eso la Mecánica Cuántica ha sido exitosa”. Como se ve es un positivismo funcionalista o instrumentalista.

Realistas Medievales y Nominalistas 

Entre los más destacados seguidores del Realismo Medieval se cuentan personalidades cuyas ideas aún se citan y se analizan. Tales como San Anselmo de CanterburyEscoto Eriúgena, y otros representantes de la etapa en que los teóricos eclesiásticos conjugaban la fe con la razón. 

Esto lo entendieron según diferentes grados de influencia entre fe y razón, preparando así de cierto modo al entonces todavía lejano Renacimiento. Comenzaba el debate que hoy se refleja en el fructífero diálogo ciencia-religión a la luz del paradigma de la modernidad. 

Como tendencia contraria al Realismo, surgió la que agrupó a quienes alegaban que los Universales sólo eran nombres que tomaban los conceptos generales, sin que constituyeran nada real. 

Esta manera de pensar acabó formando el Nominalismo, corriente de pensamiento que tuvo como principales exponentes a Guillermo de Occam y de cierta manera a Duns Escoto, y no poca influencia en las ideas que dieron origen a la Reforma de Lutero. 

Defendiendo una posición intermedia entre Realismo y Nominalismo, surgió en el siglo XII, la tesis del teólogoPedro Abelardo según la cual los Universales no deben considerarse como no existentes pues existen comoconceptos y permanecen en la mente de quienes los piensan, aunque no formen parte de la realidad objetiva. 

En esto último nos parece advertir de cierta manera, un elemento de diferenciación entre existencia y realidad. Con justeza se le ha dado a la tesis de Abelardo el título de Conceptualismo. El Conceptualismo de Abelardo nos parece que se ajusta más a la tesis sustentada por Stephen Hawking, a la que hicimos referencia y que éste identificó como positivista (funcionalismo o instrumentalismo conceptual). 

Algo similar al Conceptualismo de Abelardo fue expuesto por Aristóteles en su crítica a las Ideas de Platón recogida en lo que se ha llamado Realismo Moderado. Este considera que los Universales son realidades en las mentes y, aunque carecen de existencia independiente, tienen su fundamento en las cosas existentes. 

Este Realismo Moderado será adoptado básicamente por Aristóteles como revisión del realismo in vacuo que asigna Platón a sus Ideas. Se aviene como vimos al método científico y contribuyó a que con Santo Tomáscomenzara a prevalecer la razón sobre la fe. Por Aristóteles se comenzó a considerar que el alma era perecedera, dejando de lado la eternidad del alma que la correspondiente Idea platónica le concedía. 

Esta tendencia a la prevalencia de la razón sobre la fe en el mundo cristiano se fue desarrollando a la par con la creación de las ciencias naturales y del método científico. 

Este se basaba en la experimentación que ha propiciado que la humanidad haya podido constatar el cumplimiento constante de las leyes, maravillándose por ello. El cumplimiento que mantiene la fe de los científicos tiene una semejanza con la fe del mundo religioso. A ello se refirió Albert Einstein al decir que la confianza en el nunca fallido cumplimiento de las leyes naturales constituye un acto de fe. 

Como expuso en su tiempo David Hume, el hecho de que siempre veamos seguir a un hecho otro siempre definido, no obliga ni autoriza lógicamente a asegurar su permanente ocurrencia en cualquier otra circunstancia (nos referimos a su conocida discusión del concepto de causa). 

Hoy, inmersos en el Paradigma de la Modernidad, el pensamiento propio de nuestra cultura se inclina espontáneamente a razonar a partir de lo que objetivamente percibe y no a partir lo que puedan sugerirle las ideas platónicas. 

Esto no significa, como más adelante veremos, que la moderna racionalidad no permita espacio a lo metafísico, al discurrir religioso, a la incertidumbre, a la duda metódica, a la espiritualidad. Esta manera de ver es lo que ha permitido el actual diálogo ciencia-religión. 

San Agustín de Hipona 

San Agustín, obispo de Hipona, desarrolla su filosofía a partir de Platón. Las Ideas que, como explicamos, se consideraban eternas, y eran realmente existentes. En consecuencia afirma que la verdad no consiste en la adecuación de nuestro intelecto con las cosas, a las que accedemos por nuestros sentidos, sino más bien en la correspondencia con las Ideas eternas, o modelos de la mente de Dios que han regido la creación del mundo. 

La filosofía de Platón que influye en Agustín es la que pasa por la etapa del neoplatonismo que surge en el período alejandrino. En el neoplatonismo se sostiene el principio de que todo lo existente es el Uno, realidad suprema o gran vacuidad de la que surgen todas las demás realidades por emanación. 

Se dice también que las realidades existen por participación en la Idea del Uno. El primer ser emanado es el Logos, también llamado Verbo o Inteligencia que contiene las Ideas de todas las cosas. Como tercera y última emanación el Alma como Idea es el principio del movimiento y la materia. Salta a la vista cómo en la Trinidad cristiana está presente la influencia neoplatónica. Estamos hablando de la filosofía de Plotino. 

Santo Tomás de Aquino 

La controversia de los Universales se suscita en el siglo XI. Por ello, cuando Santo Tomás de Aquino escribe sus Sumas, en que expone una teología influida por Aristóteles, ya se hablaba de Universales y de las Ideas platónicas, aunque revisadas por su discípulo Aristóteles al concebir su Realismo Moderado. 

En la filosofía y teología de Tomás de Aquino se refuerza así el papel de la razón, de la mano de la filosofía griega y aristotélica, pero sin rebajar de ninguna manera la imprescindible presencia de la fe cristiana. El conocimiento no surge de la referencia a las ideas eternas, sino de la experiencia sensible; o de los hechos empíricos, como dirá la ciencia. 

Por ello, por su referencia a la fe cristiana, en cuanto al alma, Santo Tomás, no obstante, discrepa del aristotelismo al aducir que es inmortal. Discrepa también en cuanto a que considera a Dios creador del universo de la nada, mientras que Aristóteles tenía a Dios como ordenador de un universo eterno. 

El aquinense dota de inequívoca personalidad al Dios de Aristóteles y a las Personas de la Trinidad cristiana. Por su valoración de la razón frente a la fe, o en armonía con la fe, el tomismo se hace más aceptable que el agustinismo, todavía referido a la idea platónica de los seres reales. 

Algo que también muestra la diferencia entre el tomismo y el agustinismo se manifiesta su acercamiento a lo natural y humano mediante el uso de la razón. Para el tomismo se centra la religiosidad en advertir la presencia de lo divino en la armonía universal, en la maravilla del cumplimiento de las leyes naturales, en comprender que el verdadero milagro es que no se produzcan hechos que violen las leyes naturales que puedan calificarse como milagros. 

En la teología actual, influida por el paradigma de la modernidad, se admite la presencia del naturalismo religioso (sólo influencia, que no fundamentación) en Tomás de Aquino. Una muestra de este naturalismo religioso es la tendencia a hacer resaltar la humanidad de Cristo, aunque de ninguna manera el santo teólogo dude de su divinidad.

Estado actual del diálogo ciencia-religión 

El diálogo ciencia religión que actualmente se desarrolla, orientado por el paradigma de la modernidad y precisamente por eso, encuentra al hombre del tercer milenio contando con una moderna racionalidad. Esta moderna racionalidad científica no se atiene radicalmente a un dogmatismo (impuesto por un razonamientomore geométrico ) y cede espacio a la duda razonada, a la incertidubre así como a lo metafísico, a lo místico y religioso. 

Unido a esto, en el ámbito religioso al debatir sobre la existencia o no existencia de Dios, aún los defensores de la religión reconocen que es posible imaginar la realidad de un universo sin Dios. Este es el caso del eminente físico teórico y cosmólogo George Ellis, que aun siendo creacionista, ofrece una variante del Principio Antrópico (el Principio Antrópico cristiano) según la cual Dios al proyectar el universo con parámetros precisos para que el Hombre apareciera, no impuso su presencia de modo evidente lo para darle al hombre la libertad de creer o no en su obra. 

Ante las dos circunstancias antes expuestas, es indiscutible la disposición, tanto de científicos ateos como de científicos religiosos, de mantener la mente abierta y los oídos receptivos para escuchar y analizar tanto los argumentos favorables como los contrarios a su posición. Debemos destacar las tendencias que se advierten con más fuerza en el debate en cuestión. Se advierte en las exposiciones de los más prestigiosos intelectuales que se interesan seria y respetuosamente en el tema religioso. 

Los razonamientos modernos se basan principalmente en el conocimiento e interpretación del desarrollo del pensamiento científico, filosófico y teológico con la actitud que antes analizamos, a saber, la carencia de dogmatismo y la conciencia de que el universo es un enigma. Vemos una inclinación nada apasionada a la fundamentación del Naturalismo Religioso, con cierta tendencia al ateísmo, pero no dogmático. 

Muchos están también abiertos a la no creencia en un dios personal antropomórfico, pero si a la creencia en un ser espiritual asimilable a la divinidad, causa y garante de la armonía universal. A este principio lo llaman Dios, lo que muestra que hay formas nuevas de creencia que no son etiquetables como ateísmo. 

Nuevas formas de teísmo declarado se encuentran, por ejemplo, en un movimiento al que se hace referencia como el de los Cuáqueros No Teístas. Del análisis de las nuevas tendencias teístas se han hecho eco instituciones defensoras del teísmo cristiano como lo son la Universidad de Granada y la Fundación Templeton

La primera cediendo tribuna al prestigioso teólogo español José María Castillo para pronunciar un brillante discurso de aceptación de doctorado Honoris Causa, en el cual con sólidos argumentos, aludiendo a Pablo de Tarso y al concepto kénosis, expone su criterio de que la religiosidad no debe centrarse en Dios sino en Cristo pues como aduce el disertante es el que se ha mostrado sin ocultamiento con el sin par mensaje de amor y esperanza del Cristianismo. 

Por su parte la Fundación Templeton otorga su prestigioso Premio a autores de importancia universal como el Astrónomo Real británico Martin Rees, que aunque se declara ateo, sus objeciones ateístas son siempre respetuosas a la religión. 

Rees ha insistido principalmente en mostrar que, no obstante los parámetros del universo sean los precisos para que el Hombre apareciera (Principio Antrópico), sin embargo, esto no demuestra la necesidad de un proyecto inteligente al que se refieren las tesis creacionistas del Intelligent Design en el fundamentalismo protestante. 

Las tendencias citadas no niegan a Cristo, ni al cristianismo, ni el beneficio para el bien y felicidad de la humanidad del sentimiento religioso y la espiritualidad. Algunas de ellas admiten que hay una causa o garante espiritual indefinida de la armonía universal, del maravilloso constante cumplimiento de las leyes naturales, a la cual algunos llaman Dios. Definitivamente las tendencias racionalmente sostenidas de ninguna manera comparten escenario con el ateísmo y los aspectos negativos que connota. 

Conclusiones 

La disputa medieval en torno a los Universales y la diversidad de caminos seguidos en la Edad Media por las filosofía y teologías de San Agustín y Santo Tomás de Aquino, muestra que ya en aquellos tiempos de plantearon las grandes cuestiones que hoy se han planteado de nuevo a través de la moderna disputa, o diálogo, entre la ciencia y la religión. 

Hoy todo mueve a pensar que debemos construir nuestra visión del mundo a partir de las experiencias empíricas, como quiso hacer Aristóteles y cómo se hace actualmente en la ciencia. 

Por otra parte, el análisis de la influencia de la filosofía greco-latina inserta en la Controversia de los Universales y las reflexiones sobre las actuales tendencias de las religiones, inducen nuestra mente a sentir la necesidad de modificar el mensaje doctrinal en tiempos del Paradigma de la Modernidad, para que sea aceptable por los hombres y mujeres del Tercer Milenio. 

No se trata de suprimir o transformar la esencia del cristianismo. Se trata de modificar, aclarar, airear, de sustituir la apelación a causas y hechos sobrenaturales y por demás absolutamente innecesarias, para dar paso a la verdad del Cristo no sólo divino sino también humano. 

Hay que hacer resaltar su mensaje de amor por el prójimo, de enaltecimiento de virtudes, de valores, y sobre todo a predicar con el ejemplo de una conducta que nos haga sentir complacidos y en paz con nosotros mismos como creyentes y como cristianos. 



Fuente: Artículo enviado a Tendencias 21 por Joaquín González Álvarez, profesor universitario de Física Teórica y Miembro de Mérito de la Sociedad Cubana de Física, residente en Estados Unidos.

lunes, 28 de enero de 2013

¿Existió Robin Hood?



Para muchos eruditos, este personaje ha tenido diferentes roles, diferentes caras. De sangre real, a ladrón vulgar, de herrero hasta caballero templario. Según algunos, su nombre era Robert Fitz, para otros era Robin de Locksley, pero la leyenda lo conoce como Robin Hood. 

La tradición oral ha mostrado a Robin Hood como un personaje de las ceremonias medievales paganas, sin embargo existen pruebas documentales que indicarían que entre los siglos XIII y XIV un hombre llamado Robin Hood vivió en Wakefield, en el condado de York alrededor de 1290.

Su padre Adam Hood estaba al servicio de John, conde de Warenne y lord del señorío de Wakefield. El apellido del Adam y de Robin figuraban en los documentos de juzgado con distintas grafías: a veces como Hod, otras como Hode o Hood.

En 1322, conde de Lancaster, convocó a sus súbditos a revelarse en contra del rey Eduardo II pero la revuelta fué aplastada y Lancaster fué decapitado. Robin se ocultó en el bosque de Barnsdale, que en esa época cubría unos 48 kilómetros cuadrados y terminaba uniéndose al bosque de Sherwood, que ocupaba otros 40 kilómetros cuadrados en el condado de Nottingham. Los bosques estaban atravesados por la Gran Ruta del Norte, construida por los romanos; en esta región es donde nace la leyenda de Robin Hood.

Uno de los más célebres relatos es la leyenda sobre el encuentro de Robin Hood y el rey Eduardo II, narra que el rey, al saber que el número de ciervos reales de Wherwood disminuía debido a Robin Hood, decidió limpiar de proscritos el bosque. El rey y sus caballeros se disfrazaron de monjes y se internaron en el bosque. Cuando encontraron a Robin el rey Eduardo II mostró el sello real y les pidió que se pusieran al servicio del rey.

La leyenda aparece en A Lytell Geste of Robinn Hood, un libro publicado en 1459. Puede que todo esto sea una leyenda, pero el rey Eduardo II realmente estuvo en Nottingham en noviembre de 1323 y el relato de su encuentro con Robin es coherente con lo que se sabe de su personalidad. Además el nombre de Robin Hood aparece meses después, en 1324, en los registros de la casa de Eduardo II. Allí figuran constancias de salarios que se pagaron a Robin hasta noviembre de ese mismo año. A partir de esa fecha, el nombre de Robin desaparece de los documentos oficiales para sumergirse en el folclore.

Las aventuras de Robin Hood en los bosques continuaron hasta cerca de 1346; se dice que murió en ese año en el monasterio de Kirklees. Antes de morir Robin disparó una flecha desde la ventana de su habitación en dirección al bosque y pidió que lo sepultaran en el lugar donde la flecha hubiese caído. 

Aún hoy es posible ver el sitio que Robin eligió como tumba.

Fuente: Enigmas y Datos Raros

martes, 15 de enero de 2013

La transición del Feudalismo al Capitalismo bajo la mirada de Dobb y Sweezy

Por Feudalismo podemos encontrar varias definiciones, entre ellas la que hace referencia a un sistema político, económico y social imperante en la Edad Media entre los siglos IX y XV cuya base fue la constitución de los llamados feudos. La tierra era el sinónimo de la economía y los propietarios, denominados señores feudales, tenían el control sobre la mayor parte de la población. La estructura social estaba dividida en tres clases. Por un lado la nobleza, representada por terratenientes, por otro lado, la Iglesia, institución con un gran alcance de poder y por último, el estamento mas bajo, el campesinado. Cada uno accedía a su condición social por nacimiento y no existía la posibilidad de pasar de un estamento a otro.  

Según E.A. Wrigley, la economía preindustrial se presentaba como una "economía orgánica" donde el hombre no controlaba los recursos porque éstos eran inconstantes, pero, en el mundo industrial la economía sería "inorgánica" ya que el hombre utilizaría los recursos inorgánicos y no dependería de lo que no podría controlar sino que manejaría el proceso productivo. La falta de control de los recursos lleva a que la vida del hombre sea precaria pero a medida que la sociedad evoluciona, muchos de estos factores mejoran. 

Para Kriedte existe un proceso que frenó la evolución europea durante la Edad Media: la Peste Bubónica de 1348. Durante esos tiempos el continente se vió sacudido por la pérdida de cosechas, el contagio, la muerte y la falta de higiene. La escasez tecnológica había impedido que la producción se mantuviese en pie. Recién a partir del siglo XV tras un aumento poblacional también se extendió la superficie de la tierra para cultivar alimentos de primera necesidad. Sin embargo la pésima calidad de la nuevas tierras generó que los rendimientos no aumentasen sino que disminuyeran. Así se entró en la dinámica de los rendimientos decrecientes entendida cuando el rendimiento de las tierras decrece dando lugar a problemas para abastecer a la población generando una crisis de subsistencia y desequilibrio de los recursos. La respuesta a este problema fue el celibato forzoso y el retraso de la edad del matrimonio tanto para los que tenían fuentes de ingresos incompletas como para los que no.

El debate Dobb - Sweezy

Este interesante debate se inició en 1946 tras una publicación de Maurice Dobb sobre el desarrollo del Capitalismo. Para ese entonces se pensaba la desaparición del Feudalismo por el nacimiento de la burguesía como clase social y el comercio como principal actividad transformadora. Lo que va a cambiar Dobb es esta idea mostrando que la transición no estaba relacionada precisamente por el surgimiento de la burguesía y el crecimiento de las ciudades, sino que los cambios van a estar relacionados con la producción y las relaciones que dentro de ella se producen. El autor marca una serie de factores clave para entender el proceso, por ejemplo, el bajo nivel técnico, la producción individual destinada a la subsistencia y  no al mercado, las relaciones de servidumbre, la descentralización política, etc. Las causas de la desintegración del Feudalismo según Dobb van a ser endógenas (por la ineficacia del propio sistema feudal) puesto que las necesidades de las clases dominantes ejercían una presión brutal sobre los campesinos quienes al no poder cubrir las expectativas de los señores feudales, debían ceder parte de la producción propia a éstos generando una crisis de subsistencia. La sobreexplotación de la fuerza de trabajo y el dominio directo de los señores sobre los subordinados fue el principal factor desintegrador del sistema feudal. Frente a esto, muchos campesinos se vieron obligados a huir de las tierras hacia las ciudades. 

Para Sweezy, estos postulados de Dobb son incompletos y quizás muy generales ya que la principal peculiaridad del Feudalismo es que justamente es un sistema de producción para el uso, un sistema de subsistencia. Sweezy afirmaba que el consumo de la clase dominante era provocado por la expansión comercial que le permitió a este grupo disponer de una enorme cantidad de bienes en aumento, por lo tanto, la causa principal de la desintegración del Feudalismo sería debido a factores externos como el comercio. Por otro lado afirma que los campesinos abandonarían las tierras y emigrarían a las ciudades porque tenían expectativas de mejorar su nivel de vida a través de un trabajo mejor en un lugar que estaba creciendo. Por otro lado Sweezy agrega que existe el conflicto entre la producción para el uso y la producción para el mercado provocada por el cambio en la mentalidad y el cambio en los excedentes puesto que con el desarrollo del comercio a larga distancia se fue abandonando la producción para el uso.


Fuentes: Dobb, M. Estudios sobre el desarrollo del capitalismo. Buenos Aires, Siglo XXI, 1971. // Sweezy, P. "Comentario crítico". En La transición del feudalismo al capitalismo. Buenos Aires, La Cruz del Sur, 1974.





viernes, 11 de enero de 2013

Alfonso XI y el Ordenamiento de las Cortes de Alcalá de Henares de 1348



Alfonso XI, Rey de Castilla y León
La asunción al trono real de Alfonso XI puso fin a la anarquía que gobernaba en aquellos tiempos en Castilla. Entre sus movimientos políticos reanudó una ofensiva contra los musulmanes fortaleciendo el poder regio. Sin embargo la presencia de la Peste Negra al final de su reinado llegó hasta el mismísimo rey.  Aún así, lo que nos interesa saber es cuál fue su legado. Éste corresponde principalmente al poder regio.  

Alfonso XI instituyó el regimiento en el gobierno de los municipios donde posteriormente creó el de Burgos en 1345, integrado por 16 hombres junto con alcaldes, escribanos y merinos. Los motivos que llevaron al rey a tomar esta medida fue ordenar la vida de la ciudad de Burgos evitando las discordias del concejo. A su vez se crearon regimientos en León y también en Segovia hacia 1346. Cada uno de estos concejos se integraba por regidores, nombrados por el rey, propuestos por las propias ciudades y de carácter vitalicio. El objetivo era conducir al monopolio del gobierno local por sus respectivas elites. Sin embargo, era necesaria la intervención directa del rey en la constitución de los regimientos puesto que consolidaba el poder regio notablemente.

Sin embargo, el triunfo de los derechos señoriales y municipales conjuntamente con la primacía política y jurídica de los reyes de Castilla no se afianzó hasta los años venideros. Los derechos municipales eran insuficientes lo que obligaba a sus integrantes a consultar con frecuencia al monarca cualquier asunto para lo que éste resolvía mediante propuestas afines al Derecho Común. Esta situación fue aclarándose tras la aprobación, en las Cortes celebradas en la localidad de Alcalá de Henares en 1348, de un Ordenamiento donde se sancionaba de manera tajante el Derecho General por sobre los ordenamientos municipales. Esta medida de justificaba tras la necesidad de agilizar la administración de la justicia en Castilla. Sin embargo, se iba un poco mas lejos porque se trataba de aplicar disposiciones de tipo romanista. Tras esta medida se establecía la primacía del derecho de la corona sobre cualquier otro carácter territorial y la antigua normativa de los reinos de Castilla y León se unificaron bajo el Ordenamiento de Alcalá al mismo tiempo que se potenciaba la potestad regia.

El Ordenamiento de Alcalá de Henares consta de 131 leyes promulgadas y consideradas como una parte importante del corpus legislativo de la Corona de Castilla en tiempos de la Baja Edad Media. Esta obra significó un éxito para los letrados de orientación romanista quienes representaban el interés del rey por aumentar su poderío monárquico ¿Será esto un atisbo de absolutismo monárquico?